La diplomacia comercial en el centro de la diplomacia económica española

Autor:Pedro Sánchez Castejón
Cargo:Universidad Camilo José Cela
Páginas:345-362
RESUMEN

El presente artículo analiza el protagonismo que la diplomacia comercial ha adquirido en la nueva diplomacia económica española. Comenzaremos la investigación elaborando nuestra propia definición de diplomacia económica que nos servirá para estudiar los diferentes avances realizados en los últimos años por parte del Gobierno de España. Entre los más significativos la reforma del ICEX y la creación... (ver resumen completo)

 
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I Definición de la diplomacia económica

No hay más que escuchar a nuestros dirigentes políticos y a los empresarios españoles para constatar cómo la diplomacia económica constituye hoy un elemento central de nuestras Relaciones Exteriores. Un hecho que no experimenta únicamente España sino que es común al conjunto de países. La globalización ha elevado a objetivo principal de la nueva diplomacia la promoción y la defensa de los intereses económicos de los países, desplazando del escalafón de prioridades a otros objetivos que tradicionalmente habían caracterizado la actividad diplomática1: la cooperación política internacional, la seguridad y el mantenimiento de la paz.

De forma simultánea a la importancia adquirida por la economía en la nueva diplomacia, ha crecido su estudio por parte de la literatura económica y política. En este sentido, la literatura ha definido la diplomacia económica desde diferentes perspectivas, dependiendo del énfasis otorgado a los siguientes aspectos2:

- Los actores implicados: La diplomacia económica sería aquella labor desempeñada por los funcionarios de los Ministerios responsables de las relaciones con Organismos multilaterales de naturaleza económica y comercio internacional3.

- Los intereses que promueve: Será la "finalidad económica" lo que la caracteriza y, en consecuencia, la diplomacia económica es la "utilización de la capacidad de influencia política de los Estados en favor de sus intereses económicos en los mercados internacionales"4.

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- Las materias de las que se ocupa. Así, la diplomacia económica sistematizaría su trabajo en cuatro temas: (i) La promoción del comercio, otorgando una especial atención a las exportaciones sobre las importaciones; (b) la promoción de la inversión, principalmente, la atracción de Inversión Extranjera Directa;

(iii) la atracción de tecnología y (iv) la Ayuda al Desarrollo5.

- La investigación de los procesos de negociación y de toma de decisión. Si como señalan diversos autores la globalización ha pulverizado las fronteras que distinguían los asuntos domésticos de los internacionales6, ello supone, entre otras, la incorporación de nuevos actores en el escenario de las Relaciones Internacionales (por ejemplo, los Entes territoriales) añadiendo una mayor complejidad a los procesos de negociación y de toma de decisión por parte de los Estados.

Una vez enumeradas las diferentes aproximaciones que la literatura ha elaborado sobre la diplomacia económica, propondremos a continuación la definición sobre la que realizaremos nuestra investigación; y que supone una novedosa aportación al estudio de esta rama de la Economía Política Internacional. Así, definiremos la diplomacia económica como:

Las acciones emprendidas por el conjunto de actores que conforman el Estado para lograr sus intereses económicos en los mercados mundiales.

Las 7 áreas en las que trabaja la diplomacia económica son: (a) la promoción del comercio y la inversión, (b) las finanzas, (c) la captación de tecnología y conocimiento, (d) la energía y la sostenibilidad global, (e) la cooperación al desarrollo, (f) la seguridad económica, y (g) las Estrategias de Marca País.

El estudio de la diplomacia económica analizará la coherencia o los conflictos que pudieran surgir entre los objetivos políticos y económicos en el marco de la política exterior de los Estados.

Con el objetivo de mejorar la eficacia de las acciones emprendidas, la diplomacia económica investigará los procesos de negociación y toma de decisión de los actores implicados.

Resulta de interés en la presente investigación concretar que la diplomacia comercial englobaría las letras (a) y (g) de las áreas de trabajo de la diplomacia

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económica, esto es, la promoción del comercio (exportaciones), la Inversión Extranjera Directa, y el desarrollo de Estrategias de Marca País. Estas últimas, en buena medida, son acciones dirigidas a respaldar las exportaciones de los bienes y servicios producidos en el país que las desarrolla.

A la luz de la definición elaborada podemos extraer algunas conclusiones de interés para la investigación de las estrategias de diplomacia económica implementadas por nuestro país:

- Los Gobiernos de los Estados Nación continúan siendo los actores principales en las Relaciones Internacionales. En nuestro caso, la propia Constitución Española, en su artículo 149.3.1, reconoce la exclusiva competencia del Estado en las Relaciones Exteriores. El Gobierno central ostenta la interlocución con los Organismos Internacionales siendo el responsable último del cumplimiento de los acuerdos internacionales. No obstante, los Entes de naturaleza territorial (municipios y regiones) participan cada día más en las Relaciones Internacionales debido, sobre todo, al impacto que en sus territorios tienen decisiones tomadas a escala supranacional y que impulsan su participación directa o indirecta (a través de los cauces establecidos por los Estados) en los asuntos internacionales. La transferencia de poder institucional realizada por el Estado Nación hacia los Entes territoriales y Organismos supranacionales limita las competencias que históricamente monopolizaba el Gobierno central debiendo crearse, como de hecho se hace en el caso español, espacios de interlocución y negociación entre Estado y los Entes territoriales para el alineamiento de las posiciones y estrategias de la política exterior.

- La liberalización de los mercados, la privatización de empresas públicas y el impulso al comercio internacional han impulsado la creación de corporaciones multinacionales cuyo volumen de negocio supera, en ocasiones, el PIB de las economías de los países. En la actualidad, las empresas son un actor imprescindible de las Relaciones Internacionales; y así lo reconocen los Estados al crear instrumentos de participación público privado de promoción económica internacional. Todo ello ha venido siendo calificado como la diplomacia de las empresas o "diplomacia corporativa".

- La acción exterior ya no es monopolizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores (el MAEC, en el caso español), y en consecuencia, tampoco la diplomacia económica. Las acciones que llevan a cabo Ministerios como el de Economía y Competitividad (MINECO, en el caso español), Medio Ambiente, Industria, Agricultura y Pesca, Comercio Exterior, Infraestructuras, etc. también definen las Relaciones Económicas Internacionales del país.

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Incluso, cada vez es más común ver cómo los Jefes de Estado lideran acciones de diplomacia económica. En el caso español es habitual ver cómo el Jefe del Estado, Su Majestad el Rey de España, y el propio Presidente del Gobierno realizan acciones de diplomacia económica. El reto que tiene el Ministerio de Exteriores de cualquier Gobierno es trabajar, también, por garantizar la coherencia en la acción internacional del resto de Ministerios del Gobierno del que forma parte.

II Los motivos del impulso de la diplomacia económica española

Diferenciaremos las motivaciones entre aquellas que obedecen a causas exógenas de aquellas otras de naturaleza endógena. Entre las primeras se encontrarían:

- La integración financiera internacional impulsada por la liberalización del mercado de capitales y el desarrollo de los mercados financieros.

- La globalización de la mayor parte de mercados, lo que se ha traducido en el aumento de la competencia entre empresas y territorios.

- La aparición de nuevos competidores en forma de economías emergentes.

- Los avances en la Tecnología de la Información y la Comunicación que han facilitado, entre otras, la fragmentación de los procesos productivos.

Por su parte, las motivaciones endógenas que han impulsado al Gobierno español a articular estrategias de diplomacia económica las resumiremos en:

- El secular déficit de nuestra balanza por cuenta corriente y la escasa diversificación geográfica de las exportaciones españolas, muy focalizada hacia nuestros socios europeos, en detrimento de otras áreas geográficas que lideran hoy el crecimiento de la economía mundial. Articular estrategias que estrechen los lazos...

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