El derecho de representación

Autor:Xavier O'Callaghan
Cargo del Autor:Magistrado del Tribunal Supremo. Catedrático de Derecho Civil
RESUMEN

Concepto. Presupuestos. Efectos. En la sucesión forzosa y en la testada.

 
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CONCEPTO

En la sucesión intestada el pariente más próximo excluye al más remoto. Pero el denominado (el mal llamado) derecho de representación constituye una excepción a dicha regla, en virtud del cual, cuando una persona no llegó a heredar por haber muerto antes que el causante, perdiendo una herencia intestada que habría recaído en él si viviera, el derecho a esa herencia intestada se confiere a sus descendientes. Es decir, una persona no hereda por haber premuerto (además de otros supuestos): la delación se dirige a sus propios descendientes que ocupan su puesto en la sucesión intestada.

LÓPEZ Y LÓPEZ destaca que se trata de una excepción al principio de la sucesión intestada de que los parientes más próximos excluyen a los más remotos, consistente en que los sucesores de una persona que se encontraba entre ese círculo de los más próximos, si hubiera premuerto o no hubiera podido heredar, ocupan el lugar de ésta entre los primeros llamados y por ello se dice que «la representan» (terminología impropia); añade el mismo autor que el derecho de representación es el llamamiento indirecto efectuado por la ley a la estirpe de uno de los primeros llamados que no ha sobrevivido al causante o no ha podido sucederle (2).

El artículo 924 da una definición con tres errores; dice: llámase derecho de representación el que tienen los parientes de una persona para sucederle en todos los derechos que tendría si viviera o hubiera podido heredar: dice parientes, pero no son los parientes de una persona los que suceden por derecho de representación, sino sólo los que sean descendientes del premuerto (primer error); tampoco se sucede al pariente que ha premuerto, sino que se sucede directamente y por imperio de la ley al causante (segundo error); no es una verdadera representación (que consiste en un actuar jurídico por cuenta y en nombre de otro), sino que el pseudorrepresentante, por sí, por su cuenta y en su nombre, sucede al causante colocándose en el puesto que hubiera ocupado en dicha sucesión el pseudorrepresentado que premurió a aquel causante (3).

Una persona muere sin testamento, por ejemplo, dejando tres hijos: la herencia se parte entre éstos, un tercio cada uno. Pero se da el derecho de representación si uno de estos tres hijos ha premuerto al causante, dejando, a su vez, dos hijos, la herencia se dividirá igualmente en tres partes: un tercio para cada uno de los dos hijos sobrevivientes y el tercio del premuerto lo dividirán por mitad los dos...

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