Democracia y rendición de cuentas: un enfoque neoinstitucionalista

Autor:María Ángeles Abellán López
Páginas:17-36
 
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Capítulo 1
Democracia y rendición de cuentas: un
enfoque neoinstitucionalista
1. La aproximación neoinstitucionalista
El nuevo institucionalismo es el marco teórico que ha guiado la
presente obra. Actualmente asistimos a un renovado interés por el
papel que desempeñan las instituciones1, con un marcado giro hacia
lo institucional y una clara orientación hacia el papel que juegan las
instituciones en la política, en la sociedad y en la economía.
Este término fue acuñado por March y Olsen en 1984 y hace re-
ferencia a una pluralidad de enfoques y tendencias que son bien ilus-
trados por la diversidad de deniciones que concita (March & Olsen,
1984; Powell & DiMaggio, 1991; Douglas North, 1990, 1995; Guy
Peters 1997).
El institucionalismo es uno de los pilares principales de la Ciencia
Política y se fundamenta en la existencia de reglas, procedimientos y
organizaciones formales. Se parte de la consideración que las insti-
1 La perspectiva neoinstitucionalista considera que las instituciones son las reglas
formales e informales, las normas, las prácticas, los arreglos, las costumbres que
inuyen en el proceso político, que operan tanto a nivel macro como micro. Una
característica importante de las instituciones es su tendencia a la inercia y que
North explicó como la clave del cambio institucional. Por otro lado, Rothstein
(2001:200) estableció una tipología de instituciones según la función que desem-
peñen para alcanzar intereses comunes. Esta tipología cuatripartita es la siguien-
te: a) el primer tipo de instituciones son aquellas necesarias para adoptar decisio-
nes colectivas vinculantes acerca de cómo regular los intereses comunes (institu-
ciones generadoras de normas); b) el segundo tipo comprende instituciones que
se ocupen de ejecutar esas decisiones (instituciones ejecutoras de normas); c) el
tercer tipo señala la necesidad de instituciones encargadas de la vigilancia de los
conictos interindividuales sobre la interpretación de casos concretos de las nor-
mas establecidas por las instituciones generadoras de normas; y, d) nalmente, se
necesitan instituciones encargadas de vigilar y castigar a aquellos que vulneren
las normas, sean o no miembros de la comunidad (instituciones de imposición de
normas).
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María Ángeles Abellán López
tuciones son importantes en la vida colectiva; condicionan nuestros
comportamientos y nuestras decisiones individuales y colectivas.
Un repaso por la literatura pone de maniesto que las investiga-
ciones de Herbert Simon y la racionalidad limitada; James G. March
y Johan P. Olsen, con la lógica de la acción colectiva; Theda Skocpol
con el institucionalismo histórico; North con la trayectoria de la de-
pendencia; y Meyer y Rowan con la búsqueda de la legitimidad fueron
aportando los cimientos del nuevo institucionalismo cuyo corolario
no fue negar las motivaciones individuales sino, más bien, considerar
que las instituciones también persiguen sus propios objetivos y que, al
hacerlo, afectan a la sociedad y a la dinámica colectiva.
Frente a la visión de la acción colectiva como la agregación de
decisiones individuales calculadas, el nuevo institucionalismo conce-
bía que los individuos no actúan en el vacío sino más bien dentro de
contextos institucionales, los cuales modelan las preferencias a través
de una combinación de educación, aprendizaje y experiencia (March
& Olsen, 1984, 1997).
De hecho, a partir de los años noventa del siglo XX comienza a
percibirse que los factores institucionales son variables que explican
los desiguales rendimientos en las diferentes sociedades y economías
en campos como la legitimidad democrática, el desempeño de los go-
biernos, la calidad de los servicios públicos y la eciencia económica.
En los estudios institucionalistas encontramos una dicotomía entre
el viejo institucionalismo frente al nuevo institucionalismo. El neoins-
titucionalismo hace referencia al revisionismo y superación del insti-
tucionalismo clásico. Si bien el viejo institucionalismo se caracteriza-
ba por su orientación legalista y formal, el nuevo institucionalismo ha
recuperado la versión normativa para conceptualizar qué se considera
una buena institución. Esta nueva versión aparece conectada con las
aportaciones teóricas recientes de las ciencias sociales como la teoría
de la elección racional2y el conductismo3.
2 La teoría de la elección racional en Ciencia Política es conocida también como
teoría de la elección pública (public choice theory) cuyos máximos exponen-
tes son James Buchanan, Gordon Tullock, Kenneth J. Arrow, Anthony Downs,
Marcur Olson y Duncan Black. La “elección pública” aplica teorías y métodos
procedentes de la economía a la política, utilizando el individualismo metodoló-
gico y la economía clásica, en el que el individuo es la unidad de análisis —homo

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