El delito de coacciones laborales del artículo 315.3 del Código Penal

Autor:Antonio Camacho
Cargo:Counsel
Páginas:3-15
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

Page 3

1. Introducción

El art. 28.2 de la Constitución Española ("CE") reconoce, dentro de la Sección Primera del Capítulo Segundo del Título I "De los Derechos Fundamentales y las Libertades Públicas", uno de los derechos esenciales en una sociedad democrática avanzada, al señalar: "Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad".

Ese derecho se encuentra precedido por el recogido en el art. 28.1 del Texto Constitucional que reconoce el derecho a la libertad sindical, incluyendo el derecho a la libre sindicación y a la fundación de sindicatos, así como el derecho de éstos a formar confederaciones, a fundar organizaciones sindicales internacionales y a afiliarse a las mismas. Asimismo, este derecho comprende: (i) el derecho a fundar sindicatos sin autorización previa, (ii) el derecho a suspenderlos o a extinguirlos -por procedimientos democráticos-, (iii) el derecho del trabajador a afiliarse al sindicato de su elección con la sola condición de observar los estatutos del mismo o a separarse del que estuviese afiliado, no pudiendo nadie ser obligado a afiliarse a un sindicato, (iv) el derecho de los afiliados a elegir libremente a sus representantes dentro de cada sindicato y, (v) finalmente, el derecho al ejercicio de la actividad sindical (art. 2 de Ley Orgánica 11/1985, de 2 de agosto, de Libertad Sindical).

Dentro de las garantías constitucionalmente previstas para la protección del ejercicio de derecho de huelga, está la protección que ofrece la jurisdicción penal, esencialmente, en el Código Penal ("CP").

Ello es lógico si tenemos en cuenta, por un lado, que uno de los instrumentos esenciales para la protección de todos los derechos fundamentales que la Constitución reconoce, es el CP, las normas penales. Y por el otro, que los bienes jurídicos que protege el Derecho Penal no pueden ser otros que los derechos y deberes recogidos en la Constitución. En este sentido, quizá en los últimos tiempos no haya sido lo suficientemente tenida en cuenta una tercera perspectiva dentro de la esfera de protección de los derechos fundamentales y es que los bienes jurídicos que ha de proteger el derecho penal no pueden ser otros que los Derechos fundamentales y Libertades Públicas reconocidas en la CE.

Y esta reflexión trae causa de la discusión, no solamente jurídica, que se está desarrollando en este momento en torno a alguno de los tipos penales que recoge el CP en protección al derecho de huelga. Sin embargo, antes de sentar una conclusión en esta materia es conveniente un análisis, necesariamente somero, sobre alguno de los tipos que en el CP están destinados a proteger el ejercicio de este derecho.

2. Tipos delictivos que protegen el ejercicio del derecho de Huelga

Es en el seno del Título XV del CP "De los Delitos contra los Derechos de los Trabajadores" donde el legislador residencia la protección penal del derecho de huelga. Habiendo establecido la Sala Segunda, entre otras, en la Sentencia del Tribunal Supremo ("STS") 2205/2002 de 30 de enero, que el sujeto pasivo de estas infracciones es el conjunto de los trabajadores, dado el carácter colectivo del bien jurídico protegido.

Page 4

Y es, en concreto, el art. 315 CP el que recoge los tipos penales que protegen el ejercicio del derecho de huelga. Así el párrafo primero del citado artículo sanciona con la pena de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses a los que, mediante engaño o abuso de situación de necesidad, impidieren o limitaren el ejercicio de la libertad sindical o el derecho de huelga. Asimismo, y como luego incidiré en mayor detalle, en el párrafo segundo del citado artículo, se recoge un tipo agravado que sanciona con la pena superior en grado si las conductas recogidas en el párrafo primero se llevaren a cabo con fuerza, violencia o intimidación.

Finalmente, en el párrafo tercero se recoge el tipo delictivo objeto de este comentario al sancionar también con la pena superior en grado a la del tipo básico del art. 315.1 CP a los que, "actuando en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga". En definitiva, se recoge un tipo específico que protege el derecho de los trabajadores a no iniciar la huelga o, en su caso, a no continuarla.

3. El delito de coacciones laborales del art 315.3 del CP
3. 1 Evolución Histórica

Este tipo delictivo tiene su origen en el denominado delito de piquete de huelguistas que se introdujo en el Código Penal de 1928 durante la dictadura de Primo de Rivera, que en su art. 667 establecía: "Los que para formar, mantener o impedir coligaciones patronales u obreras, las huelgas de obreros o los paros de patronos, o con ocasión de unas u otros, emplearen la violencia, fuerza o intimidación para forzar el ánimo de obreros o patronos en el ejercicio legítimo y libre de su trabajo o industria, o les obligaran a realizar actos favorables o contrarios a la huelga, les vedaren su misión en fábricas, o la residencia en determinadas poblaciones, o de otro modo contraríen su libre elección y voluntad, serán castigados con la pena de tres meses a un año de prisión y multa de mil a dos mil quinientas pesetas, siempre que el hecho no constituya delito más grave según este Código".

Desde la derogación del Código Penal de 1928 hasta la Ley 23/1976, de 19 de julio, sobre modificación de determinados artículos del Código Penal relativos a los derechos de reunión, asociación, expresión de las ideas y libertad de trabajo (la "Ley 23/1976"), en virtud de la cual se introdujo nuevamente este tipo delictivo en el CP, las conductas violentas realizadas por los denominados piquetes de huelga fueron sancionadas en el Código Penal a través del tipo genérico de coacciones.

A partir de la Ley 23/1976 se introdujeron, sin embargo, dos tipos específicos en esta materia: los arts. 496.2 y .3 CP que sancionaban con las penas de arresto mayor en su grado máximo y multa de 100.000 a 1.000.000 de pesetas a los que, actuando con violencia o intimidación, en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, obligaran a otras personas a iniciar o continuar una huelga, paro o cierre empresarial. Estableciendo un tipo agravado castigado con la pena de prisión menor a los que actuando en la forma prevista en el párrafo anterior, fueren ajenos al conflicto o portaren armas o instrumentos peligrosos.

Esta redacción se mantuvo hasta la promulgación del CP de 1995 que introdujo el art. 315.3 CP que se ha mantenido vigente hasta la actualidad sin modificaciones.

3. 2 Bien jurídico protegido

Algunos pronunciamientos jurisprudenciales han estimado que el bien jurídico protegido en este artículo seria el derecho de los trabajadores a no hacer huelga. Este es el planteamiento que realiza por ejemplo la STS de 22 de mayo de 1986 y también la posterior STS de 1 de marzo de 1999, que señala que en este tipo se plantea el conflicto entre el derecho de huelga y el derecho a no hacer huelga, citando expresamente la Sentencia del Tribunal Constitucional ("STC") de 21 de diciembre de 1988. De acuerdo con estas resoluciones el bien jurídico amparado por este tipo vendría a ser el derecho de los trabajadores a no hacer huelga1. Asimismo, el Tribunal Constitucional ha reconocido la relevancia del derecho a no hacer huelga, derecho que reconoce expresamente el art. 6.4 del Real Decreto 17/1977 de 4 de marzo sobre relaciones de trabajo (el "RD 17/1977"), cuando señala que

Page 5

"Se respetará la libertad de trabajo de aquellos trabajadores que no quisieran sumarse a la huelga"2.

Considero sin embargo más acertadas aquellas tesis que estiman que en el delito tipificado en el art. 315.3 CP se protege también el derecho de huelga al sancionar penalmente los excesos que puedan cometerse. En definitiva, se estaría protegiendo el derecho de huelga al sancionar, incluso penalmente, conductas que no pueden estar amparadas por un derecho fundamental como es el derecho de huelga.

3. 3 Elementos del tipo

Como ya se ha introducido con anterioridad, el tipo analizado se encuadra en el art. 315 CP, que en sus apartados 1 y 2, tipifica otras conductas que atentan contra el derecho de huelga y cuyos sujetos activos del tipo son personas ajenas al ámbito de los trabajadores, comúnmente los empresarios. Sin embargo, los sujetos activos del art. 315.3 CP, usualmente serían los propios trabajadores o personas pertenecientes al ámbito sindical o de representación laboral, cuando sean estos los que ejerzan la presión sobre los demás trabajadores, impidiendo el ejercicio libre de su derecho a no hacer huelga.

  1. Elementos objetivos del tipo

    (i) Coaccionar: el empleo de coacciones es el núcleo central del delito. No ofrece el precepto mayor concreción de lo que ha de entenderse por "coacción". De ahí, que resulte procedente y necesario acudir al concepto normativo de coacciones previsto en el delito del art. 172.1 CP, necesidad y procedencia que estiman tanto la doctrina3 como la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Así, entre otras, la ya citada STS de 11 de marzo de 1999 señala que el delito del art. 315.3 CP se configura como un subtipo especial del genérico delito de coacciones del art. 172.1 CP. De ahí que, como señala dicha sentencia, para...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA