La cuestión de la división en diez predicamentos en los comentarios neoplatónicos de las Categorías. .

Autor:García Norro, Juan José
Cargo:Ensayo
 
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Resumen: El objeto de este trabajo es exponer la enseñanza de los comentarios neoplatónicos griegos sobre el carácter completo del catálogo aristotélico de las categorías en sí mismo considerado. Esta enseñanza puede contribuir a la clarificación del debate actual sobre el problema de la naturaleza de las categorías y su número. Se analizan y discuten los comentarios a las Categorías debidos a Porfirio, Dexipo, Ammonio, Simplicio, Olimpiodoro, Elías (David) y Filopón.

Palabras clave: Categorías, Aristóteles, comentadores neoplatónicos.

Abstract: The aim of this paper isto expound the teaching of the Creek Neoplatonic Commentaries concerning the completeness of the Aristotelian categories. This teaching contributes to the clarification of the current debate on the problem of the nature and number of categories. The Commentaries on the Categories by Porphyry, Dexippus, Ammonius, Simplicius, Olympiodorus, Elias (David) and Philoponus are analyzed and discussed.

Keywords: Categories, Aristotle, Neoplatonic Commentators.

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The question of the division in ten predicaments in the Neoplatonic Commentaries on the Categories

Es un lugar común sostener que Aristóteles, al proponer su lista de diez categorías (1), ha procedido sin un criterio determinado, por lo que su elenco resulta incompleto o, en cualquier caso, defectuoso. No ha sido solo Kant quien ha lanzado esta acusación (2), sino también un estudioso del pensamiento aristotélico tan notorio como Adolf Trendelenburg, que en su Historia de la doctrina de las categorías escribió: "No nos enteramos de qué modo llegó a establecer Aristóteles estos diez conceptos y no otros, en mayor o menor número" (3). Y no faltan, desde luego, filósofos contemporáneos, que, al ocuparse desde diversas perspectivas de la cuestión de las categorías, han reiterado esta misma objeción contra el repertorio aristotélico. Gilbert Ryle puede muy bien servir de ejemplo de ello (4).

El reproche no parece carecer de fundamento. En el mejor de los casos, Aristóteles meramente enumera las categorías y da ejemplos de ellas (5), pasando en completo silencio el criterio o los criterios de que se ha servido para obtenerlas. Por lo demás, en diversos lugares del corpus aristotelicum la enumeración de las categorías no llega ni siquiera a diez (6).

Con todo, la dificultad relativa al presunto carácter asistemático de la lista aristotélica de las categorías no ha preocupado tan solo en tiempos recientes. Ya los más antiguos comentadores de las Categorías de Aristóteles se ocuparon de este asunto y, más que tomar pie en la dificultad para elevar un reproche contra la doctrina del Estagirita, trataron de ofrecer una respuesta "aristotélica" al problema del número de las categorías. En los comentarios neoplatónicos del primer libro del Órganon de Aristóteles cabe encontrar, en efecto, una interesante variedad de doctrinas concernientes, al menos, a tres asuntos. El primero no es otro que la determinación de si el registro aristotélico de las categorías es una mera "enumeración" o una auténtica "división". El segundo asunto es el de defender el elenco aristotélico de las categorías frente a posibles objeciones, mostrando así que la lista del Estagirita no peca ni por exceso ni por defecto. Esta cuestión suelen completarla estos filósofos tratando un tercer asunto: el de los criterios que explican el carácter exhaustivo del repertorio aristotélico.

La doctrina que sobre el catálogo aristotélico de los predicamentos han ofrecido los comentadores neoplatónicos ha caído, por lo común, en el olvido en la discusión actual sobre la naturaleza y el número de las categorías. Sin embargo, la antigua sabiduría acaso puede todavía prestar buenos servicios al debate contemporáneo. De ahí que el objeto de este trabajo sea el de tratar de contribuir en alguna medida a la discusión sobre la categorías que tiene lugar en nuestros días presentando la enseñanza sobre la naturaleza y el número de las categorías contenida en algunos de los comentarios neoplatónicos.

La defensa que estos comentadores hicieron del catálogo aristotélico de las categorías no puede, en efecto, dejar de interesar al pensador de nuestro tiempo que, con pretensiones puramente sistemáticas, se ocupa de cuestiones categoriales. Por lo común, los filósofos neoplatónicos trataron de defender la lista aristotélica de las categorías frente a las objeciones "internas", por así decir, que cabe presentar contra ella, es decir, frente a posibles objeciones nacidas del propio catálogo del Estagirita en sí mismo considerado. Por paradójico que pueda parecer, al comentar el libro que inaugura los escritos lógicos de Aristóteles, a los pensadores neoplatónicos no les interesó discutir las objeciones que podríamos llamar "externas", es decir, las que se proponen contra el elenco categorial de Aristóteles cuando se compara con el sistema ontológico de Plotino.

En este punto, el proceder de Dexipo, neoplatónico del siglo IV perteneciente a la escuela de Siria, es paradigmático. Como se sabe, el discípulo de Jámblico escribió un Comentario a las Categorías de Aristóteles en forma de diálogo entre él mismo y Seleúco. A las preguntas en las que este último se hace eco de las objeciones de Plotino, Dexipo responde siguiendo una doble pauta. Muestra, en primer lugar, que semejantes objeciones están fuera de lugar, dado el carácter lógico del libro de las Categorías. Así, ante la objeción plotiniana de que no cabe incluir en un mismo género la sustancia sensible y la sustancia inteligible, Dexipo responde a Seleúco que "en vano introduce Plotino en el examen de estas [expresiones que se dicen de las sustancias] las indagaciones sobre los entes" (7). Y señala también, en segundo lugar, que los problemas ontológicos suscitados, pese a estar planteados a partir de supuestos platónicos, podrían resolverse, sin embargo, sobre la base de la metafísica del propio Aristóteles: "Pues bien, al ocuparme de esta indagación me serviré en la tarea de lo que se dice en la Metafísica" (8).

El método de Dexipo no es sino expresión del ideal común que movió a los pensadores neoplatónicos a ocuparse del estudio de las obras del Estagirita: lograr la conciliación del pensamiento de los dos más grandes filósofos de la Antigüedad, Platón y Aristóteles (9). De este modo, los neoplatónicos consideraron que el estudio del pensamiento de Aristóteles, y en especial de su lógica, era condición necesaria para la más profunda comprensión de la metafísica platónica.

Pero el interés que por el estudio de las categorías tuvieron los pensadores neoplatónicos--que, sin duda, ya no es el mismo que el que tuvo el propio Estagirita--no solo se explica por la necesidad que estos filósofos sintieron de lograr una síntesis de lo mejor del platonismo y el aristotelismo. A esta exigencia cultural hay que añadir una nueva concepción del ejercicio y la docencia de la filosofía. En efecto, desde Sócrates y Platón hasta la Academia Media de Arcesilao y Carneades, la enseñanza de la filosofía había consistido ante todo en la discusión dialéctica. A partir del siglo I d. C. esta situación pedagógica cambió profundamente. Al mismo tiempo que en general el aprendizaje oral dejaba paso a la enseñanza mediante el escrito, la filosofía comienza a ser enseñada a través de la práctica del comentario de texto, de la exégesis de las obras de los grandes maestros. Los escritos que van a ser explicados en las clases de filosofía son los de los grandes fundadores de los sistema filosóficos más importantes y difundidos. Conviene no olvidar, sin embargo, que las clases no concluían con el ejercicio hermenéutico. El análisis del texto era seguido habitualmente por una discusión del maestro con sus discípulos sobre temas libres relacionados con lo leído (10). En el caso particular que nos ocupa, son en buena medida los nuevos requerimientos pedagógicos los que explican la preocupación de los maestros neoplatónicos por la sistematicidad y la exhaustividad del inventario aristotélico de las categorías, preocupación de la que parece estar libre el mismo Aristóteles.

¿Qué nos enseñan, pues, los pensadores neoplatónicos sobre el catálogo aristotélico de las categorías cuando se lo considera en sí mismo y no cuando se lo compara con otros sistemas categoriales? Para responder a estas cuestiones se estudiará a continuación la doctrina que sobre el número de las categorías ofrecen los comentarios griegos al primer libro del Organon debidos a Porfirio (11), Dexipo (12), Ammonio (13), Olimpiodoro (14), Simplicio (15), Elías (16) y Juan de Filopón (17).

  1. LA ENSEÑANZA DE PORFIRIO SOBRE LA LISTA ARISTOTÉLICA DE LAS DIEZ CATEGORÍAS

    Como es sabido, además de su inmortal Isagoge, o Introducción a las Categorías de Aristóteles (18), Porfirio (c. 232-c. 305), el célebre discípulo de Plotino, y editor de sus obras, escribió dos comentarios al primero de los libros que forman el Órganon aristotélico. El primero, el más extenso, en siete libros, que dedicó a Gedalio, acaso uno de sus discípulos, se ha perdido y solo nos quedan de él algunos fragmentos, transmitidos por las citas que de esa obra hizo Simplicio en su propio Comentario. El segundo, más breve, es el Comentario a las Categorías de Aristóteles por pregunta y respuesta (19). Este comentario ha llegado afortunadamente a nosotros, aunque de forma incompleta.

    La enseñanza que sobre la lista aristotélica de las diez categorías ofrece Porfirio en este segundo comentario puede ordenarse bajo tres rúbricas: la naturaleza del elenco y de lo que en él se re coge, la afirmación del carácter completo del repertorio y ciertas indicaciones que cabe extraer de su magisterio sobre el criterio que pudo haber seguido Aristóteles para establecer su catálogo.

    Respecto de la naturaleza del repertorio aristotélico de las categorías, Porfirio sostiene dos afirmaciones capitales, íntimamente conexas entre sí. La primera de ellas es la tesis según la cual la lista de las diez categorías es la...

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