Corrupción

Autor:Jorge F. Malem Seña
Páginas:41-59
 
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CAPÍTULO II
CORRUPCIÓN
1. INTRODUCCIÓN
La corrupción es otra de las calamidades universales que aparecen
con natural recurrencia y deja su impronta tanto en la pobreza como en
la falta de seguridad jurídica. Puede considerarse otro fenómeno uni-
versal si se piensa en los siguientes cuatro aspectos. En primer lugar, ha
atravesado todas las épocas. No parece, pues, que sea exclusivo de la
actualidad o de un momento histórico determinado. En segundo lugar,
se ha manifestado en todas las zonas del planeta, de norte a sur y de este
a oeste. No ha habido ningún Estado o sociedad carente de corrupción
al menos en algún nivel. En tercer lugar, ha afectado, en mayor o me-
nor medida, a todos los sistemas políticos. Y, nalmente, ha interesado a
toda acción humana, sea esta pública o privada, profesional o amateur,
individual o colectiva.
Muchas son las explicaciones que se han formulado sobre este fenó-
meno. Algunas ponen el acento en el subdesarrollo, otras en la heteroge-
neidad social, otras se fundamentan en cuestiones culturales o políticas
y no faltan aquellas que apelan a la naturaleza humana que se supone
ínsitamente venal. Pero todas estas explicaciones, necesariamente par-
ciales cuando no equivocadas, parecen olvidar una cuestión central. Y
es que la corrupción es un modo de actuar, un instrumento o una he-
rramienta social que permite alcanzar determinados objetivos de otra
manera inalcanzables o más costosos.
Si la corrupción es un instrumento o un medio para lograr deter-
minados nes debe haber reglas y prácticas que indican cómo se ha de
utilizar. Las reglas que establecen qué medios y qué procedimientos hay
que seguir si se desea alcanzar ciertos objetivos se denominan reglas
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técnicas. Cuando las reglas técnicas se usan adecuadamente, se actúa de
un modo racional. Por ello, si en determinados ambientes, la corrupción
es necesaria o suciente para lograr un contrato público, para obtener
un puesto de trabajo, para pedir un trato de favor o para alcanzar una
recalicación inmobiliaria, la regla técnica indica que hay que corrom-
per. La corrupción se transforma así en una acción instrumentalmente
exitosa para lograr aquellos propósitos políticos, económicos o sociales
perseguidos. Es decir, corromper responde a una decisión racional por
parte de los corruptos.
Pero como todo instrumento o herramienta su ecacia es siempre
contextual. Existen entornos que son más favorables a la corrupción que
otros, que incentivan más los comportamientos venales que otros. Esto
permite comprender por qué a pesar de su universalidad existen épocas,
zonas, regímenes o prácticas sociales que son más volubles a la corrup-
ción que otras.
No obstante su universalidad y su carácter instrumental, los distin-
tos tipos de corrupción tienen una etiología y un desarrollo disímiles.
No es igual la corrupción nacida a la luz del desarrollo urbanístico de un
país que aquella que opera en el comercio internacional. No es lo mismo
la corrupción que afecta al poder judicial que la surgida a la sombra de
la nanciación irregular de la actividad política. Esto genera algunos
problemas para su mejor caracterización y comprensión y, desde lue-
go, para su más ecaz erradicación. Por ello no resulta ocioso ofrecer
una denición de corrupción que desbroce el camino para evitar mal-
entendidos puramente verbales. A continuación, analizaré algunas de
las tipologías de corrupción más comunes y ofreceré un listado de las
consecuencias más negativas de este fenómeno.
2. EL CONCEPTO DE CORRUPCIÓN
El término «corrupción» aparece munido de una carga emotiva
y moral de carácter negativo. Se lo ha utilizado en un sentido gene-
ral como equivalente a destrucción, devastación o adulteración de un
material orgánico, como la carne por ejemplo; y en un sentido particu-
lar para designar una actividad humana especíca, como el soborno
o la extorsión. Ha signicado decadencia, suciedad, desintegración,
degeneración, envilecimiento, ilegalidad o inmoralidad 1. Y parece
indicar algo vil o repugnante. Pero al margen de este reconocimien-
to generalizado de su signicado negativo, no existe una denición
mayoritariamente aceptada acerca de qué es la corrupción. En lo que
sigue daré un concepto de corrupción que se caracterizaría por las
siguientes notas.
1 Las deniciones de corromper y corrupción del Diccionario de la Real Academia Española
así lo reejan.

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