Le Corbusier: A propósito del urbanismo.

Autor:Olegario Llamazares.
 
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LE CORBUSIER: A propósito del urbanismo, Editorial Poseidón, S. L., Barcelona, un vol. 21 x 15, 157 págs.

Arquitecto, pintor y urbanista, Charles-Edward Jeanneret (conocido por Le Corbusier) nació en Suiza en 1887. Desde los 18 años hace viajes de estudios por Europa y en 1918 fijó definitivamente su residencia en París. Aquí abre en 1924 un taller que pronto llegó a ser uno de los centros de la arquitectura moderna, donde se formaron profesionales mundialmente conocidos como José Luis Sert y Oscar Niemeyer, entre otros.

En 1943 cuando los bombardeos arruinaban las grandes ciudades europeas redactó La Carta de Atenas, un auténtico breviario para los constructores contemporáneos -que tendrían que enfrentarse con una gran tarea- en la que el sol, la vegetación y el espacio se presentaban como las tres claves fundamentales del urbanismo.

De 1945 a 1950 realiza su prototipo de «unidad de vivienda» en Marsella, la llamada «Ciudad radiante», y en los años siguientes comenzó a construir la capital administrativa de la provincia de Chandigarh encargada por el gobierno de la India.

Le Corbusier, impulsor del urbanismo contemporáneo, ha pasado a la historia como organizador que integra el plan de ordenación de la ciudad desde la composición y distribución arquitectónica, a las redes viarias de distinto rango y función, estructurantes del espacio urbano, así como sus centros comerciales, sanitarios, sociales, culturales y de ocio.

UNA NUEVA SOCIEDAD MAQUINISTA

En el siglo XIX se inició en Europa una era de cálculo, de ciencia experimental y aplicada. Surgieron las máquinas con notable ritmo de crecimiento de modo que imponían destacados cambios de costumbres; la economía y la sociología no dejaban de sufrir transformaciones cada vez más profundas, con signos premonitores de perturbaciones decisivas.

A mediados de la centuria pasada, la primera locomotora que arrastraba un tren de vagones sobre un camino de hierro para la unión de dos ciudades, era introducción de una modificación de duración en los modos de transporte, o sea, un crecimiento de la velocidad que afectaba muy favorablemente al conjunto de todas las actividades humanas.

Habían surgido las velovidades mecánicas. De 4 kilómetros por hora se pasó a 50, a 100 (la locomotora y el automóvil) , a 500 (el avión) , a lo infinito (telégrafo, teléfono, radio) . Con el tiempo, la información se hace prodigiosa, carente de límites.

Las actividades que habían estado equilibradas durante milenios, al...

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