Un convenio colectivo de empresa que contradice un convenio sectorial puede tener efectos cuando este pierde su vigencia

Autor:Mª Eugenia de la Cera Guerrero
Páginas:8-8
 
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UN CONVENIO COLECTIVO DE EMPRESA QUE CONTRADICE UN CONVENIO SECTORIAL PUEDE TENER
EFECTOS CUANDO ESTE PIERDE SU VIGENCIA
Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 1 de abril de 2016 (Recurso 147/2015)
En el caso resuelto por la sentencia que vamos a analizar, la Unión Sindical Obrera impugna, de un lado, la validez
global de un convenio colectivo de empresa por haber sido negociado por una comisión “híbrida”, compuesta por
representantes unitarios y un delegado sindical, y de otro lado, la nulidad de determinados artículos por contravenir
el convenio vigente del sector.
Sobre la primera cuestión, que quizás es la menos relevante pero no por ello tenemos que pasarla por alto, la Sala
declara que la presencia de un delegado sindical en las reuniones no significa que se haya constituido una comisión
híbrida (cuya legitimación para negociar no estaría prevista en el artículo 87.1 del Estatuto de los Trabajadores),
siempre y cuando la representación unitaria haya suscrito el convenio con mayoría suficiente y la participación del
delegado sindical no haya resultado decisiva para el desarrollo de la negociación.
Por lo tanto, en la práctica, parece que el Tribunal Supremo ha validado la posibilidad de que los delegados sindicales
intervengan a modo de asesores en aquellos casos en los que no haya habido un acuerdo entre las secciones sindicales
para liderar esa negociación.
En cuanto al segundo motivo de impugnación, que es el que da el título a nuestro artículo, el debate se planteaba
en torno a la siguiente pregunta: ¿son nulas de pleno derecho las cláusulas de un convenio de empresa que sobre
materias propias de un convenio de ámbito superior? Y la respuesta que da el Tribunal Supremo es que no.
Según explica el Alto Tribunal, haciendo suyo el razonamiento elaborado por la Audiencia Nacional para desestimar la
demanda, en estos casos no es tanto un problema de validez de las cláusulas, sino de prioridad aplicativa. De manera
que lo que hay que hacer es acudir a los criterios legales y convencionales para seleccionar en cada materia la norma
aplicable.
Además, la sentencia recalca que aquí no cabe aplicar el principio de norma más favorable. Por lo tanto, la prioridad
aplicativa preestablecida por “las reglas del juego” de los convenios concurrentes, se producirá aunque la casilla en la
que caiga el trabajador no sea la más afín a sus intereses.
Yendo un paso más allá, y aquí radica lo más interesante de la sentencia desde un punto de vista práctico, la Sala
confirma que esta prioridad aplicativa durará mientras se prolongue la vigencia simultánea de ambos convenios. Ahora
bien, en el momento en el que el convenio sectorial expire, el convenio de empresa pasará a ser el único convenio de
aplicación y, por tanto, esas cláusulas que habían quedado suspendidas comenzarán a desplegar efectos.
En consecuencia, cuando estemos negociando nuestros convenios de empresa, tendremos que valorar la posibilidad
de introducir cláusulas que podríamos llamar “colchón” para amortiguar el impacto de la desaparición del convenio
sectorial.
Mª Eugenia de la Cera Guerrero • Abogado
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