Consideraciones generales en el marco del principio de ordenación racional del crecimiento urbanístico

Autor:Aina Salom Parets
Páginas:503-504
 
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En términos generales y dentro del conjunto de políticas sostenibles, en el presente estudio se ha prestado especial atención a la necesidad de adoptar nuevos criterios de ordenación con los que se implante la regla de la racionalidad y el equilibrio entre las posibilidades de crecimiento urbanístico y el uso de los recursos naturales. Se debe poner fin a la situación que se ha venido consolidando estos años, en la que los municipios han continuando con la aprobación de planes urbanísticos que, en la mayor parte de los casos, se instrumentan al servicio del crecimiento y facilidad de las promociones inmobiliarias.

El propio Tribunal Supremo, en sentencia de 27 de noviembre de 2009, destaca la desastrosa situación a la que, a pesar de la normativa legal y administrativa, se ha llegado en España respecto a la ordenación del territorio, incluida la destrucción paisajística.

Y en estos momentos en los que se acentúan los efectos de la crisis econó-mica mundial iniciada a finales de 2008; si bien se ha reducido la presión urbanizadora, tal y como señala, entre otros estudios, el Informe del Perfil Ambiental de España de 2009, continúa la presión humana sobre el territorio y la extensión del fenómeno urbano de manera dispersa (urban sprawl). En especial, cabe destacar la grave situación que se plantea en las franjas costeras donde se ubica el mayor aumento de las superficies artificiales (estas últimas representan el 22% en la franja costera de 1 km, diez veces más que en la superficie total española)1006.

En efecto, en la actualidad –con la existencia de una sobreproducción de viviendas desproporcionada a la densidad poblacional, la no venta de las cuales ha generado graves dificultades económicas para buena parte de las empresas

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ligadas al sector de la edificación– se ha llegado a lo que debería ser un final de etapa al caos urbanístico, ya predecida por los científicos. No se trata aquí de defender un crecimiento urbanístico 0, ni un inmobilismo, pues el propio término desarrollo denota progreso, transformación, si bien ahora, se trata de reducir su...

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