Conclusiones del IX Congreso Nacional de Bioética de AEBI

Páginas:513-514
 
EXTRACTO GRATUITO
NOTICIAS DE AEBI
CUADERNOS DE BIOÉTICA XXIV 2013/3ª
513
CONCLUSIONES DEL IX CONGRESO
NACIONAL DE BIOÉTICA AEBI
“EL LENGUAJE UNIVERSAL DE LA BIOÉTICA
El IX Congreso Nacional de Bioética ha reunido en
Pamplona, del 24 al 26 de octubre de 2013, a 150 ex-
pertos de distintos ámbitos, procedentes, en su mayoría,
de España, pero también de países como Italia, México,
Ecuador, Venezuela o Chile.
Las ponencias se han encaminado a reflexionar so-
bre las bases de un lenguaje universal para la bioética
basado en un sentido común, en la que puedan enten-
derse personas de muy distintas formaciones y culturas.
Para ello se ha analizado la situación actual del debate
bioético y las aportaciones esenciales de las disciplinas
y tradiciones diversas que confluyen en la bioética. A
continuación se exponen las conclusiones alcanzadas en
el congreso:
1. La esencia de la bioética es la integración de las
diversas disciplinas que componen las ciencias de la vida
y las que configuran la perspectiva ética.
Por ser el propio hombre en su fragilidad tematizado
en la bioética, no son suficientes los códigos bioéticos
y sus convenientes desarrollos legislativos, sino que lo
relevante es la reflexión moral, entendida en referencia
a una idea de bien y verdad, que en el fondo remiten
a una ontología de lo humano, a una antropología fi-
losófica, que capte al hombre en toda su grandeza y
dignidad. La ética de la investigación y la biotecnología
exigen que el avance científico esté guiado por la digni-
dad del hombre que distinga trascendentalmente a ésta
de las otras realidades no personales.
2. Podría existir una auténtica comunicación entre
los “bioeticistas” si nos atuviéramos a una realidad que
compartimos todos: una similar naturaleza humana.
Por ello, las filosofías que niegan la naturaleza hu-
mana, tanto como las que reducen el ser humano a pura
biología, no sirven como fundamento para una bioética
común, sino que conducen probablemente al fracciona-
miento de la misma. Cada ser humano es no solo un or-
ganismo de la especie Homo sapiens, sino principalmen-
te una persona de la familia humana, en virtud de lo
cual posee dignidad inherente y derechos inalienables.
3. El juicio ético de las intervenciones biotecnológicas
se debe realizar mediante la integración interdisciplinar
del sentido natural de los procesos biológicos con el
significado humano de esos procesos. Esta integración
se ha distorsionado por los cultivadores de las discipli-
nas implicadas en lo que se refiere a la constitución del
hombre.
4. En línea con lo anterior la respuesta dispar a la
cuestión esencial sobre si lo propio humano emerge de
la construcción y desarrollo de cada hombre o, por el
contrario, es inherente a la constitución de cada uno,
ha causado la separación de la Bioética en dos bioéticas
irreconciliables en su fundamentación y criterios.
En bioética, existen de hecho, concepciones dispares
y pretensiones rivales acerca de lo que es verdadero, éti-
co o justo, cuando se trata de cuestiones profundamen-
te implicadas en la vida de las personas (enfermedad,
vida y muerte, libertad y autonomía, derechos y deberes,
identidad de la persona, respeto, etc).
5. Una biología libre de prejuicios es una exigencia
básica en la elaboración de la bioética. Sin embargo,
desde sus inicios, por ejemplo, la biología de la fecunda-
ción y desarrollo embrionario ha sido pasto de la ciencia
ficción al considerar que la técnica podrá lograr lo que
se proponga y al no reconocer la existencia de límites
naturales. Al mismo tiempo, ha existido una manipu-
lación de los datos y la aceptación acrítica de dogmas
pseudocientíficos.
6. Sobre esa pseudobiología, la bioética ha sufrido la
embestida de la ideología del hombre autónomo, que
se arroga dictar las normas sobre la realidad del mundo
y del hombre y dirigir su desarrollo y progreso en base
al poder tecnológico.

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA