Conclusiones

Autor:Adolfo Blanco Martínez
Páginas:225-236
 
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  1. Los encuestados expresan una pobre imagen de sí mismos en su percepción como directivos públicos (jefes de servicio, jefes de sección, responsables de equipos o de un área) en cuanto a liderazgo y poder de cambio: «soy uno más», «un número», etc. Hay personas con predisposición al liderazgo cuyas atribuciones son inferiores, lo cual supone una pérdida de talento para la organización y desmotivación en los funcionarios. En los procesos de selección y promoción se deberían detectar y reorganizar a las personas con mayor flexibilidad de la que existe en la actualidad; de otra manera se reduce el nivel de satisfacción de los funcionarios y su predisposición actitudinal para aportar calidad de servicio a sus conciudadanos.

    EL ANIMAL SIMBÓLICO

    En las fábulas tradicionales de casi todos los países aparecen los animales ejempliicando ciertas virtudes que a los humanos nos gustaría poseer: coraje, idelidad, prudencia, astucia, etc., por ejemplo, el toro, el perro, el lince, el águila, etc. Y también se muestra la reprobación por los viciosos insultándoles con nombres de animales: al ignorante se le llama «asno», al sucio o lascivo «cerdo», al cobarde «gallina» y a los enemigos «perros o ratas». Estas comparaciones positivas o negativas son una forma de reconocer similitudes reveladoras (¡aunque en buena parte imaginarias!), al tiempo que expresan el siempre latente temor a que se nos confunda con las demás bestias.

    Sin embargo, desde que Darwin hizo pública su teoría de la evolución humana a partir de otras formas de vida animal, nuestra iliación zoológica se ha convertido en doctrina cientíica casi universalmente acatada.

    F, Savater.

    Las preguntas de la vida, Ariel. 1999:98.

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    Todos conocemos magníicos jefes de área o servicio, muy eicaces; e igualmente funcionarios que competencialmente superan a sus jefes y que en la práctica operan como líderes informales de grupos de trabajo.

    Hay oportunidad y necesidad de mejorar la imagen de los funcionarios. Esta idea se transmitió en el video «Aquí estamos por la Labor» realizado por Adolfo Blanco y C&C, editado por el INAP:

    .

    ¿Cordero o León?

    En he Way of Passion: A celebration of Rumi, Andrew Harvey cuenta un relato sufí que ilustra la diferencia entre la libertad y la esclavitud, la sumisión y la respons-(h)-abilidad, entre una víctima y un protagonista. Estas polaridades están representadas por una oveja y un león.

    Había una vez una leona preñada que buscaba comida. Al ver una manada de ovejas, se lanzó al ataque. Consiguió atrapar y comer a una de las ovejas, pero el gran esfuerzo realizado cuando ya estaba a punto de parir hizo que muriera al nacer su cría. El cachorro de león, huérfano, nació rodeado por la manada de ovejas. Como desconocía su identidad, se unió a ella y comenzó a caminar, comer y balar como una oveja. También aprendió a sentirse víctima, a gemir y a culpar a los demás por su infortunio, como hacen las ovejas.

    Un día, un león adulto se encontró con esta ridícula escena: vio a un león como él, que caminaba, comía y balaba como una oveja. Con un sonoro rugido, corrió hacia las ovejas y las dispersó. El león adulto aferró al joven y lo arrastró hacia una laguna. Allí lo obligó a mirar su relejo en el agua y le dijo:

    —¡Mira, tú no eres una oveja, eres un león como yo! Tienes la fuerza, el coraje, la libertad y la majestuosidad de un león. Eres responsable de tu destino, tú no eres a presa, sino el predador. Entonces el león adulto rugió, potente y gloriosamente.

    Continúa

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    Al oírlo el cachorro sintió miedo y emoción. El león adulto le dijo:

    —¡Ahora es tu turno!

    Los primeros intentos del joven león fueron lamentables, parecían balidos y chillidos. No obstante, con la guía del león adulto, rápidamente descubrió su verdadera naturaleza y aprendió a rugir.

    Este es el rugido del protagonista. Es el grito de reconocimiento que surge cuando un ser humano es dueño de su respons-(h)-abilidad, su integridad, su libertad y su poder.

    Kofman.

    La empresa consciente, Aguilar, 2008:96 y 97

  2. Liderazgo ausente y poco innovador en los jefes. Hay una...

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