Comentario al Artículo 143 del Código Penal

Autor:Sergio Amadeo Gadea
Cargo del Autor:Abogado Criminólogo
Páginas:55-61
RESUMEN

§ 1. La inducción al suicidio. § 2. La cooperación al suicidio y la participación por omisión. § 3. El problema de la omisión de auxilio al suicida.

 
ÍNDICE
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§ 1 La inducción al suicidio

La inducción al suicidio requiere una colaboración, una prestación coadyuvante que ofrezca una cierta significación y eficacia en la realización del proyecto que preside a un sujeto de acabar con su propia existencia, es decir, una conducta por parte del sujeto activo de colaboración prestada a la muerte querida por otra persona, en relación de causalidad con su producción y con pleno conocimiento y voluntad de cooperar a la misma, de tal modo que sea el propio suicida el que tenga en todo momento el dominio del hecho, o sea, el sujeto activo Page 56 no haga otra cosa que cumplir la voluntad libre y espontáneamente conformada y expresamente formulada por quien en todo momento decide finalizarla o desiste (STS 23/11/1994)21.

La inducción, para ser tal, en atención a lo dispuesto en el artículo 28.a) del Código Penal, ha de ser directa y ejercerse sobre el psiquismo de un ejecutor material determinado, debiendo ir dirigida, además, a la realización de una Page 57 infracción penal concreta. La jurisprudencia del Tribunal Supremo la define como una autoría material en el ejecutor y otra autoría intelectual por parte del instigador, dolosa inducción en cuanto directa (a un determinado hecho) y dirigida a otro (determinada persona). El inducido no ha de haber resuelto alternativamente la ejecución del hecho delictual, sino que ello ha de ser consecuencia de la excitación influenciante del inductor, sin que ello signifique que previamente aquél haya de ser indiferente al hecho, o que no pueda apreciarse algún otro factor confluyente o adherido, siempre de estimación secundaria, en la determinación delictiva del agente. La inducción implica que la persona influida o instigada, además de adoptar la resolución ejecutiva del hecho antijurídico, entre en la fase realizadora del mismo, cualquiera que sea el grado alcanzado en ella (doctrina, la expuesta, que tiene su reflejo en las SSTS 12/04/1986, 08/02/1988, 12/05/1992 y 12/03/1994).

Por su lado, la STS 05/05/1988, hablando de la inducción señala: "se realiza cuando alguien mediante un influjo meramente psíquico, pero eficaz y directo, se convierte en la causa de que otro u otros resuelvan cometer un delito y efectivamente lo cometan, lo que quiere decir: a) Que la influencia del inductor ha de incidir sobre alguien que (previamente) no estaba decidido a cometer la infracción. b) Que la incitación ha de ser intensa y adecuada de forma que motive suficientemente al inducido a la perpetración del hecho deseado. c) Que se determine a un ejecutor determinado y a la comisión de un delito concreto. d) Que el inductor haya actuado con la doble intención de provocar la decisión criminal y de que el crimen efectivamente se ejecute" (en el mismo sentido SSTS 25/06/1985, 16/12/1989, 12/11/1991 y 11/06/1992. Todas citadas por la sentencia del JUZGADO DE MENORES 1 de SAN SEBASTIÁN, S núm. 86/2005 de 12/05/2005 autos 310/2004).

§ 2 La cooperación al suicidio y la participación por omisión

El art. 143.2 CP castiga al que coopera con el suicidio de otro. El examen de la estructura de este delito pone de manifiesto que se trata de una conducta de cooperación con el hecho de otro. En efecto, en ese artículo se castiga con una pena privativa de libertad "al que coopere con actos necesarios al suicidio Page 58 de una persona". Como puede apreciarse, se trata de un acto de cooperación con el hecho de otro, en este caso del suicida. Se trata, por lo tanto, de una conducta accesoria a una principal que es, como se ha dicho, la del suicida. Su punibilidad está sujeta al principio de accesoriedad lo que quiere decir que su existencia dependerá de la existencia del hecho principal que es el hecho del otro al cual accede el comportamiento de cooperación a auxilio. La cooperación para el suicidio es una conducta accesoria a un hecho principal que es el suicidio, conducta esta última, que como es impune, obligó al legislador, por exigencia del principio de legalidad ya que de otra manera el comportamiento hubiera quedado impune, a tipificar expresamente la conducta de cooperación, pues de otro modo, si hubiera dejado que para el castigo del cooperador se aplicaran simplemente las reglas generales de la participación esta vez por exigencia del principio de accesoriedad ya que no habría hecho principal (no hay hecho típico y antijurídico), esta conducta hubiera quedado sin castigo. No obstante, que el suicidio sea impune no significa que no tenga un autor que es precisamente el propio suicida, pues él es el que funcionalmente lo domina toda vez que puede interrumpir su acción de muerte en cualquier momento. El autor, esto es en este caso el suicida, realiza en la ejecución de su propia muerte que obviamente es dolosa, su propio plan. Luego, como la...

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