Comentario al Artículo 109 del Código Penal

Autor:Consuelo Romero Sieira
Cargo del Autor:Doctora en Derecho Juez Sustituto
Páginas:579-582
RESUMEN

1. Párrafo 1: Obligación de reparar los daños y perjuicios ocasionados por el delito o falta. 2. Párrafo 2: Reserva de la acción civil en el proceso penal, para ejercerla ante la jurisdicción civil.

 
ÍNDICE
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1. Párrafo 1: Obligación de reparar los daños y perjuicios ocasionados por el delito o falta

Toda persona responsable criminalmente de un delito o falta lo es también civilmente y debe reparar los daños y perjuicios causados (SAP TOLEDO, sección 1, 19/04/1999 y SAN Sala Penal, 10/07/1998), o indemnizarlos (SAP SORIA 28/09/1998)159. La declaración de que toda persona responsable criminalmente de un delito o falta lo es también civilmente, ha de interpretarse Page 578 como que cualquier persona en tales condiciones puede ser responsable civil, y lo será efectivamente cuando el delito haya ocasionado en ese orden aquellas consecuencias a las que respondan la restitución de la cosa, la reparación de daños y la indemnización de perjuicios (STS 23/05/1987). Los arts. 109 y siguientes CP determinan la responsabilidad civil en que incurre el responsable penalmente del delito por el que se procede, responsabilidad que abarca la indemnización de los perjuicios irrogados. En la cuantificación de dicha indemnización deben considerarse tanto el perjuicio moral que significa el hecho mismo de la lesión, el pretium doloris, como los perjuicios materiales que de la misma derivan (SAP BARCELONA, Sección 9, 05/07/1999).

2. Párrafo 2: Reserva de la acción civil en el proceso penal, para ejercerla ante la jurisdicción civil

Según la SAP ASTURIAS, sección 3, 09/02/2006, la acción civil «ex delicto», que los artículos 1089 y 1092 del Código Civil remiten para su regulación al Código Penal, se encuentra también contemplada en numerosos preceptos de Ley de Enjuiciamiento Criminal (artículos 100, 106 a 117 y 615 a 621, entre otros, así como el 790.5 en cuanto a la forma de su ejercicio en el Procedimiento Abreviado). Por ello, la doctrina científica y la jurisprudencial han manifestado reiteradamente la naturaleza privada de esta acción, como prueba el artículo 109 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en que se permite la renuncia del perjudicado y los artículos 110 y 111, en cuanto a su ejercicio simultáneo en el proceso penal o la reserva para hacerlo en otro proceso civil posterior, lo que le ha llevado a proclamar que son de aplicación los principios rectores del proceso civil, particularmente, los de rogación, congruencia -artículos 742 LECrim y 359 LEC-, y bilateralidad, con las particularidades y matizaciones derivadas del proceso penal en que se actúa, en este sentido las SSTS 18/03/1987, 13/02/1989, 25/01/1990, 14/03/1991, 22/07/1992 y 22/05/1993. De Page 579 ahí que lo verdaderamente importante en esta materia es que la sentencia en aras del respeto al principio acusatorio guarde la debida congruencia con las peticiones oportunamente deducidas en el juicio por las partes, al objeto de observar adecuadamente el principio de congruencia y el derecho a la defensa, tan íntimamente ligados, y que la resolución judicial dé cumplida respuesta a las cuestiones planteadas, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 142 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y 248.3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. La determinación de la responsabilidad civil en el ámbito del proceso penal debe ajustarse a los parámetros y normas establecidos en la esfera del proceso civil160, ya que así como la acción penal es irrenunciable, la acción civil es perfectamente disponible, bien renunciando a la misma o reservándola para ejercitarla en el proceso civil correspondiente161. Esta posibilidad se ve reforzada por el contenido del art. 109.2 CP 1995, en el que se dice que el perjudicado podrá optar, en todo caso, por exigir la responsabilidad civil ante la jurisdicción civil162 (STS 18/06/1999). La acción civil derivada de la comisión de un delito Page 580 o falta no pierde su naturaleza por el hecho de ser ejercitada en un procedimiento penal y se encuentra, por ello, sometida a los principios propios de este tipo de acciones: los de rogación y dispositivo. Por ello, en este ámbito, es evidente la supletoriedad de las normas civiles. De forma que el perjudicado puede articular en el proceso penal las acciones tendentes a lograr cualquier forma de resarcimiento que puede constituir la responsabilidad civil "ex delicto" de conformidad con lo establecido en el art. 110 CP. Por lo tanto, es obvio que puede ejercitar su pretensión en los términos que considere más idóneos, bien fundándola en supuestos de responsabilidad contractual o extracontractual, lo que a la postre vendrá determinado por la conducta típica que sea objeto de enjuiciamiento. En este sentido, la jurisprudencia del Tribunal Supremo (así, la STS 19/05/2005) entiende que las normas sobre responsabilidad civil contenidas en el CP pueden integrarse con lo que el Derecho Civil dedica a las distintas formas de responsabilidad civil, las cuales tendrán así carácter supletorio respecto de los arts 109 y ss. CP, supletoriedad que no se refiere única y exclusivamente a las normas relativas a la responsabilidad extracontractual, sino a todas las disposiciones civiles reguladoras de las distintas modalidades de responsabilidad, y por supuesto, a la responsabilidad contractual163. De esta forma, el Tribunal no puede resolver más allá de las pretensiones formuladas por las partes, no pudiendo condenar al acusado a indemnizar a quienes no ejerciten las acciones civiles por haber renunciado a ellas o por haberlas reservado (STS 01/03/2004). Asimismo, debemos distinguir entre la renuncia y la reserva de acciones civiles. Page 581 La reserva en ninguna caso supone una renuncia de la acción, sino que se difiere su ejercicio para dilucidarse en la vía ordinaria en la que se...

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