La clasificación penitenciaria: Introducción histórica

Autor:Santiago Leganés Gómez
 
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La pena privativa de libertad, a pesar de lo que se piensa por el público en general, tiene una corta historia, pues aunque hay antecedentes del encierro de criminales desde siempre, éste se producía por otros motivos, sobre todo, para retenerlos hasta ser juzgados y así poder, posteriormente, ejecutar las penas. Esta función de la cárcel fue la principal hasta el siglo XVIII, en el que aparece la pena privativa de libertad propiamente dicha. Tal como dijo Von Hentig la pena privativa de libertad fue el nuevo invento. Pero este invento pronto entró en crisis y se puede decir que sigue en esa situación, porque es una pena antinatural, antihumana y todos los "anti" que se le quieran añadir. Recordemos, el hombre es un animal social y es libre por naturaleza. Pero pensemos que esta pena es el resultado de la evolución positiva durante siglos y siglos de otras penas muchos más crueles (muerte, mutilaciones, lapidaciones, latigazos, trabajos forzados…, que como bien sabemos se siguen utilizando en numerosos países del mundo). La cruda realidad nos muestra que esta crisis de la pena privativa de libertad es, desafortunadamente, más teórica que pragmática porque es la pena más utilizada en todos los países incluso en los más desarrollados: cada vez hay más personas encarceladas en todo el mundo. Que las prisiones desaparezcan es, actualmente, una utopía, pero que mejore la calidad de vida en las mismas es algo que sí se puede conseguir, sino día a día, sí poco a poco. Y éste es el reto de un Estado social y democrático de Derecho como es el nuestro.

El estado de deshumanización del sistema penal y penitenciario de finales del siglo XVIII fue denunciado por Cesare Bonesa, Marqués de Beccaria, (1738-1794) en su libro "Dei delitti e delle pene" (1764); en esta obra predecesora del Derecho penal moderno, describía la crueldad de las penas, la necesidad de la proporcionalidad de las mismas, de las garantías penales, etc.

Esta situación caótica de las prisiones también fue reflejada por Howard (1726-1790) en su obra "The State Of prisons in England and Wales" publicada en 1777 en la que denunció el estado en que se encontraban las cárceles de su época para a partir de ello mejorar las condiciones de vida de las mismas, para lo cual proponía: aislamiento sólo nocturno, trabajo obligatorio para los condenados y voluntario para los preventivos, instrucción moral y religiosa, buena higiene y alimentación, separación de los acusados de los penados, y de las...

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