Clasificación del concurso

Autor:Joan Rojas i Graell
Cargo del Autor:Economista
 
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Este es uno de los capítulos en que, probablemente, la actuación de la A.C. puede llegar a tener mayor trascendencia precisamente por el alcance de su actuación, por los efectos de lo que la A.C. haga, o mejor dicho, diga, que, naturalmente, influirá después en las decisiones que judicialmente se adopten con importantes y duraderos efectos para el deudor, principalmente, pero no sólo para él sino también para otras personas, como veremos.

El informe que la A.C. debe hacer implica siempre, por muy objetivo y fáctico que deba ser un cierto juicio de valor, una valoración de hechos y conductas que después el Ministerio Fiscal tendrá en cuenta y se convertirá en un importante instrumento de su labor y así, en definitiva, al final, también de la propia sentencia de calificación que dictará el Juez del concurso.

Alguna referencia debemos hacer aquí al principio de autonomía de las jurisdicciones civil y penal. Consagrado ya en el anterior sistema desde hace mucho tiempo de forma constante y progresiva en la Jurisprudencia de nuestro Tribunal Supremo y que recibió también plena acogida en nuestro Tribunal Constitucional: -aunque la calificación de una quiebra como fraudulenta tiene consecuencias tanto civiles como penales, los efectos son, sin embargo, exclusivamente civiles, ... debiendo determinarse en sede penal si ha existido o no delito”. Auto 1264/1998 de 7 de Noviembre. El C.P. de 1.995 expresamente establece (art. 260-4º: -en ningún momento la calificación de la insolvencia en la jurisdicción civil vincula a la penal”.

Lo que sí constituye una importante novedad introducida por la Ley Concursal es que, a diferencia del sistema anterior en que la calificación del concurso civil provocaba o no la apertura de la vía penal, en el sistema de la ley concursal la calificación del concurso que se realice en la vía civil no es condición previa (prejudicial) para la persecución de las conductas que, en su caso, fueren constitutivas de delito.

A pesar de todo lo dicho hasta aquí, no cabe duda que en el orden práctico el informe que elabore la AC será siempre un instrumento técnico, con efectos periciales, que será tenido muy en cuenta tanto por el Ministerio Fiscal como por el juez en el orden civil, desde luego, pero también debemos añadir no serán ignorados, en su caso, en el penal.

Antes de proceder a exponer los contenidos del informe de calificación debemos empezar por analizar el articulado de la calificación desde el punto de vista de la intervención de la AC.

4.1. La calificación

-El concurso se calificará como fortuito o culpable. La calificación no vinculará a los jueces y tribunales del orden jurisdiccional penal que, en su caso, entiendan de actuaciones del deudor” (art. 163 apdo. 2).

El concepto fortuito, de rancia raigambre jurídica, debe ser entendido aquí en el sentido de azar o desventura en primer lugar pero también, y ello parece conveniente ser resaltado aquí, cuando la situación de insolvencia lo sea por culpa leve. Esto es, sólo la culpa grave o el dolo producen el efecto de que el concurso deba entenderse como culpable.

El concurso fortuito queda definido por exclusión: todo concurso que no es culpable es fortuito.

-El concurso se calificará como culpable cuando en la generación o agravación del estado de insolvencia hubiera mediado dolo o culpa grave del deudor o, si los tuviere, de sus representantes legales y, en caso de persona jurídica, de sus administradores o liquidadores, de derecho o de hecho” (art. 164 apdo. 1).

Aquí hace la ley una definición general de qué debe entenderse por concurso culpable. Obsérvense los elementos: a) Ha de mediar dolo o culpa grave, en todo caso; b) Ha de concurrir un elemento objetivo (que es el resultado del accionar doloso o gravemente culposo) que haya provocado el estado de insolvencia o lo haya agravado; y c) El elemento subjetivo, esto es, la insolvencia generada o agravada ha de proceder del accionar doloso o culposo de las personas que en tal norma se cita, no de otras.

A partir de ahí, la ley sigue un doble sistema para enumerar o definir los supuestos del concurso culpable.

En el artículo 164.2 la ley establece un elenco de supuestos en que la insolvencia debe calificarse como culposa necesariamente. Son supuestos en que por mandato de la ley (-ope legis”) se establece la presunción legal -iuris et de iure” de que el concurso es culpable. Como es sabido, la presunción -iuris et de iure” es aquella presunción legal en que, porque así lo manda la ley, no se admite prueba en contrario. Esto es, en los supuestos del 164 apdo. 2 el deudor o sus representantes no podrán desplegar actividad probatoria encaminada a acreditar que no hubo culpa grave o dolo en el accionar de los sujetos incluidos en el artículo 164 apdo. 1. Estos supuestos son:

Apartado 1º. Cuando el deudor legalmente obligado a la llevanza de contabilidad incumpliera sustancialmente esta obligación, llevare doble contabilidad o hubiere cometido irregularidad relevante para la comprensión de su situación patrimonial o financiera en la que lleva.

Obsérvese en primer lugar la dicción legal que, salvo en el caso de la doble contabilidad que es un hecho objetivo que concurre o no concurre, en los otros dos supuestos incluidos en este apartado hay un margen de discrecionalidad subjetiva...

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