Cálculo de la indemnización por despido improcedente. Otra cuestión abierta al debate

Autor:Isabel Moya Chimenti
Páginas:5-7
 
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Artículos Doctrinales Laboral
CÁLCULO DE LA INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO IMPROCEDENTE. OTRA CUESTIÓN ABIERTA AL DEBATE
No son pocas las cuestiones de índole laboral que han generado debate desde la última reforma de calado del Estatuto
de los Trabajadores, llevada a cabo por el Gobierno en febrero de 2012. Estos debates, en gran medida ocasionados
por la interpretación realizada por los jueces y magistrados de la jurisdicción social de dicha reforma laboral, han
versado sobre materias de diversa naturaleza como pueden ser la ultractividad de los convenios colectivos o las
causas justificativas de un despido objetivo.
En este contexto de cambio e incertidumbre, la forma de cálculo de la indemnización por despido declarado
improcedente y, en concreto, los límites aplicables a la misma, también ha generado controversia y posiciones
enfrentadas entre los Tribunales Superiores de Justicia. A día de hoy, esta cuestión, sigue siendo discutida.
Es necesario comenzar señalando que la reforma laboral llevada a cabo en febrero de 2012 modificó la indemnización
prevista en el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores para los despidos declarados improcedentes. Esta
modificación supuso la reducción de dicha indemnización de 45 días de salario por año trabajado, prorrateándose por
meses los períodos de tiempo inferiores a un año, con un límite máximo de 42 mensualidades, a 33 días de salario por
año trabajado hasta máximo de 24 mensualidades.
Es evidente que la indemnización por despido improcedente experimentó una reducción importante que, de haberse
aplicado de manera directa a todos los trabajadores, habría perjudicado en mayor medida a aquellos trabajadores
con una mayor antigüedad en la empresa. Entendemos que ello fue lo que llevó al legislador a introducir el régimen
transitorio que tanta controversia ha suscitado y que constituye el elemento central de análisis del presente artículo.
La Disposición Transitoria Quinta de la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado
laboral establece, literalmente, que “la indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados con
anterioridad al 12 de febrero de 2012 se calculará a razón de 45 días de salario por año de servicio por el tiempo de
prestación de servicios anterior a dicha fecha, prorrateándose por meses los períodos de tiempo inferiores a un año,
y a razón de 33 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios posterior, prorrateándose
igualmente por meses los períodos de tiempo inferiores a un año. El importe indemnizatorio resultante no podrá ser
superior a 720 días de salario, salvo que del cálculo de la indemnización por el periodo anterior al 12 de febrero de
2012 resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará éste como importe indemnizatorio máximo, sin
que dicho importe pueda ser superior a 42 mensualidades, en ningún caso.”
En aplicación de este régimen transitorio, de manera relativamente pacífica hasta septiembre de 2014 se vino
calculando la indemnización por despido improcedente en dos tramos diferenciados, el primero de ellos tomando
como base de cálculo la antigüedad del trabajador previa a la reforma de febrero 2012 y un cálculo a razón de 45
días de salario por año de servicio con el tope de 42 mensualidades; y un segundo tramo, calculada en base a la
antigüedad generada por el trabajador con posterioridad a la reforma y a razón de 33 días de salario por año de
servicio, con el tope de 24 mensualidades.
En todo caso, calculados estos dos tramos indemnizatorios se aplicaba un límite máximo general, en virtud del cual de
la suma de ambos importes no se podría generar el derecho a una indemnización superior a 720 días de salario, salvo
una única excepción: que el importe resultante del primer tramo indemnizatorio fuera superior a dichos 720 días. Sólo
en este caso, y siempre y cuando no fuera superior a 42 mensualidades, se reconocía al trabajador su derecho a una
indemnización máxima por despido improcedente equivalente a dicha cifra, sin devengar el trabajador indemnización
adicional alguna en virtud del cálculo del segundo tramo.
Sin embargo, la aplicación pacífica de este régimen transitorio y la interpretación del límite máximo de 42 versus
24 mensualidades, se vio alterada por una sentencia dictada a finales del año 2014 por el Tribunal Supremo y las
subsiguientes sentencias de determinados Tribunales Superiores de Justicia, que han llevado a la incer tidumbre que
existe actualmente en esta materia.
Isabel Moya Chimenti • Abogada

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