Bolsa y mercados financieros. Sobre la regulación internacional del mercado financiero tras la crisis subprime

Autor:Fernando Zunzunegui
Cargo:Profesor asociado de Derecho Bancario y Bursátil Universidad Carlos III de Madrid
RESUMEN

La regulación de las actividades financieras se está convirtiendo cada vez más en una materia internacional. Por un lado, la canalización del ahorro a la inversión desborda las fronteras nacionales. De otro, las crisis financieras se han globalizado, como ha puesto de relieve la reciente crisis financiera de los productos derivados de las hipotecas basura (crisis subprime). Pero la globalización... (ver resumen completo)

 
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PALABRAS CLAVE

Regulación financiera, crisis subprime, globalización, financiación

I Introducción

La regulación de las actividades financieras se ha convertido en una materia internacional. Por un lado, la canalización del ahorro a la inversión desborda las fronteras nacionales. De otro, las crisis financieras se han globalizado, como ha puesto de relieve la reciente crisis financiera de los productos derivados de las hipotecas basura (crisis subprime).

Sin duda, el ámbito de la economía más globalizado es el de los mercados financieros. Las empresas bancarias y financieras deben afrontar los retos que derivan de la globalización. Los bancos se convierten en bancos de inversión globales y las entidades que limitan su actividad a una parte del territorio, como las cajas de ahorro españolas, corren el riesgo de desaparecer.

En este artículo nos planteamos acercarnos a la regulación internacional del mercado financiero y a las perspectivas sobre su evolución. Comenzaremos por delimitar lo que entendemos por regulación financiera, para abordar su internacionalización. A continuación nos ocuparemos de los pilares de la regulación y de sus principales características, haciendo mención a los principales organismos reguladores. Para concluir con una breve referencia a la naturaleza y alcance de la regulación y al papel que en este ámbito puede tener la autorregulación.

II El mercado financiero y su regulación

Las bases del sistema financiero son universales. El mercado financiero es el mecanismo de asignación del ahorro a las necesidades de financiación. Se confía en el mercado para cumplir esta función económica. El mercado es el canal a través del cual el patrimonio estático que constituye el ahorro se convierte en patrimonio dinámico financiando la inversión. Su ordenación forma un sistema, el financiero, identificado como el conjunto de instituciones, entidades y operaciones a través de los cuales se canaliza el ahorro hacia la inversión, suministrando dinero u otros medios de pago para financiar las actividades de los operadores económicos. En este marco se pueden distinguir, desde el punto de vista económico, tres modalidades de asignación del ahorro: una directa acudiendo al mercado de valores y otras dos indirectas, a través de la banca o del seguro.

Pero para comprender la moderna regulación internacional del mercado financiero es necesario hacer referencia a la globalización y a la financialización de la vida económica. El termino globalización financiera se refiere al proceso de integración internacional de los mercados financieros, vinculado a la libre circulación de capitales. Es un movimiento transfronterizo favorecido por los cambios tecnológicos. Forma un sistema que emerge de la actividad de organismos reguladores internacionales basados en acuerdos informales incorporados, en muchos casos, en los ordenamientos nacionales.

Por financialización se entiende el cambio del centro de gravedad de la vida económica, desde la producción y los servicios comerciales a las finanzas. Este fenómeno tiene su origen en los estados Unidos en la década que comienza en 1980, pero se extiende a otros países convirtiéndose en un fenómeno más de la globalización. Es un proceso que invierte la relación entre lo real y lo financiero. El sector financiero crece y pasa a controlar al sector productivo.

Globalización y financialización están interrelacionados como lo demuestra la crisis de liquidez que afecta a los mercados financieros. En la última década los bancos de inversión han creado complejas estructuras financieras, capaces de crear nuevos productos financieros, de empaquetarlos y distribuirlos por todo el mundo. Esta ingeniería financiera no se ha visto acompañada de los controles adecuados. La crisis subprime surge en el verano de 2007 como un problema que afecta a la liquidez de los bonos referenciados a hipotecas de baja calidad generadas en los Estados Unidos. La globalización y financialización de la vida económica convierten esta crisis en la primera crisis global, que afecta al sistema financiero mundial con importantes efectos sobre la industria y el comercio.

III Hacia una regulación internacional del mercado financiero

Aunque insuficiente, existe una incipiente regulación internacional de la actividad financiera, que adquiere en la Unión Europea una fisonomía propia. Se compone de reglas que, pese a su marcado carácter técnico, inspiran buena parte de las reformas de los ordenamientos nacionales.

La globalización financiera viene acompañada de su propia ordenación, a través de organismos internacionales y asociaciones de intermediarios financieros. Al amparo de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la UNCITRAL, la Cámara de Comercio Internacional (ICC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), surgen organismos internacionales específicos del mercado financiero, como el Comité de Basilea, la Organización Internacional de Comisiones de Valores y la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros. Estos organismos integrados por representantes de supervisores nacionales, trabajando de forma coordinada con las asociaciones de la industria financiera, como ISDA, se convierten en reguladores y vigilantes de las finanzas internacionales. Los Estados nacionales pierden poder normativo y se limitan en muchos casos a incorporar en sus ordenamientos las soluciones alcanzadas por los organismos profesionales.

La financialización de la actividad económica favorecida por la intensa innovación tecnológica impulsa esta necesidad de coordinar la regulación y la supervisión de los servicios financieros a nivel mundial. A su vez, la aparición de conglomerados financieros, que agrupan empresas que prestan servicios bancarios, de inversión y de seguros, exige también, con el fin de mantener el buen funcionamiento del mercado, un nuevo orden internacional que establezca los principios que deben regir la vida financiera. Estamos ante un sistema en construcción, con muchas lagunas. Así, la reciente crisis financiera ha obligado a replantearse la regulación internacional de la titulización hipotecaria, de las empresas de rating y, en general, el modelo de negocio de los bancos de inversión.

IV Los pilares de la regulación

Los principios internacionales puestos de relieve por los organismos internacionales deben situarse en el punto de partida de esta construcción.

El objetivo de la regulación internacional del mercado financiero no es otro que la seguridad, con el fin de asegurar un funcionamiento eficiente del mercado. En particular trata de dotar a las actividades financieras de una"red de seguridad" con tres pilares: la regulación, la supervisión y el tratamiento de las situaciones de crisis.

En primer lugar, mediante la regulación financiera, se ordena el acceso al mercado y los requisitos que deben cumplir las empresas financieras para ejercer su actividad, entre los que destacan determinados coeficientes de solvencia y liquidez. La mirada se fija aquí en la paz financiera de cada empresa (estabilidad microeconómica) y del sistema en su conjunto (estabilidad macroeconómica). La crisis de confianza en una empresa financiera o en un producto financiero, puede tener como consecuencia la extensión de la desconfianza a otras entidades o mercados y llegar a constituir una amenaza para el conjunto del sistema financiero (efecto dominó). Esta posibilidad del contagio de la inestabilidad refuerza la necesidad de ordenar jurídicamente la actividad financiera mediante normas protectoras de la solidez de los intermediarios. Un ejemplo, de lo anterior lo ofrece la crisis subprime. Ha sido la desconfianza hacia los productos estructurados lo que ha creado la crisis de liquidez, con graves consecuencias para la solvencia de los bancos de inversión.

En segundo lugar se sitúa el pilar de la supervisión financiera, encomendada a agencias independientes, a...

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