Bibliotecas: un papel clave en la formación permanente.

Cargo:ENEA
RESUMEN

De igual manera que el rápido cambio tecnológico ha creado la necesidad de la formación permanente, también ha producido las herramientas con las que llevarla a cabo de forma más efectiva. Las bibliotecas necesitan utilizar estas tecnologías para evolucionar de forma que puedan continuar desempañando su tarea tradicional en este nuevo contexto.

 
CONTENIDO

Asunto: Las bibliotecas desempeñan un papel crucial en todas las formas de educación y formación prestando apoyo al almacenamiento y la difusión del conocimiento. La rápida evolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones y su aplicación al aprendizaje están impulsando un proceso en el que las bibliotecas se van adaptando a los nuevos contextos de trabajo, estudio y estilos de vida.

Relevancia: El papel de las bibliotecas está cambiando como respuesta a los avances sociales, económicos y tecnológicos. La globalización de los medios de comunicación, las redes y la cultura, junto con el "imperativo de la formación permanente" exigen repensar el concepto de "biblioteca". Por eso es necesario comprender el papel de las bibliotecas y estimular su evolución. Esto es especialmente verdad en el caso de las bibliotecas públicas, si se quiere que continúen desempeñando su papel tradicional como depósitos de conocimiento accesible en el nuevo escenario social, económico y tecnológico.

--------------------------------------------------------------------------------

Introducción

Las actitudes frente a la educación y el proceso de aprendizaje están cambiando, dando mayor importancia a que cada vez sean más flexibles, independientes y orientados al alumno y se encuentren en constante transformación. El cambio es producto de diversos factores:

El rápido desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Extrapolando las actuales tendencias de algunas variables clave del rendimiento de las TIC, como velocidad, capacidad de almacenamiento, tamaño y coste, algunos expertos concluyen que "para el año 2020, un solo ordenador personal será tan potente como todos los ordenadores que existen actualmente en Silicon Valley" (Miller et al., 1998).

El incremento en la capacidad de almacenamiento, la maduración de las tecnologías para visualización del "papel electrónico", la alta velocidad de las redes y la reducción de los costes de los servicios de comunicación tendrán todos ellos un impacto considerable sobre la gestión de los documentos y libros digitales, así como sobre la forma de diseminar la información y el conocimiento.

La rápida evolución de la innovación en ciencia y tecnología. El conocimiento básico, los procesos y las herramientas actualmente se quedan anticuados a una velocidad sin precedentes. Esto impone la necesidad de actualizar el conocimiento rápida y constantemente, transformándolo en un proceso dinámico. También crea la necesidad de una transferencia científica y tecnológica eficiente si se desea estimular la innovación y que los cambios estructurales se hagan de tal forma que contribuyan al desarrollo socioeconómico y a mejorar la calidad de vida.

La tecnología está evolucionando tan rápidamente que el conocimiento básico se queda anticuado a una velocidad sin precedentes. Al mismo tiempo, se hace incluso más urgente para las empresas y los individuos actualizarse y adaptar sus conocimientos y aptitudes si quieren ser competitivos

Demanda constante de mayor especialización. La creciente competitividad de las condiciones de mercado en cambio constante y la evolución tecnológica continua y rápida hacen que sea esencial para las empresas adaptar sus conocimientos al medio en cambio permanente. Las empresas, por tanto, tienen que ser capaces de responder rápidamente a fuerzas tales como la innovación tecnológica, la liberalización del comercio y la desregularización de los mercados. Esto implica una demanda creciente de formación especializada y mayores niveles de cualificación, tanto en el sector de los servicios como en el de la industria. La gestión del conocimiento se convierte, así, en un factor esencial que afecta enormemente a los procesos de aprendizaje y a la especialización de los trabajadores. La formación permanente en la actualidad ha adquirido un papel estratégico para las empresas (Fergusson, 1999).

Nuevo estilo de trabajo y mercado laboral. La globalización de los mercados está produciendo enormes cambios en el mercado laboral, tanto en el ámbito de los procesos de producción como a nivel organizativo. Se requiere dinamismo y flexibilidad en la gestión y la organización de las empresas para ajustarse a las necesidades del mercado. Un mercado cambiante significa que los empleos fijos para toda la vida se convierten en contratos a tiempo definido. Esto obliga a los trabajadores a actualizar continuamente sus conocimientos y formación, si quieren tener posibilidades de encontrar un empleo.

Además, un nuevo modelo de organización del trabajo estimula un nuevo enfoque del trabajo que es más independiente respecto al tiempo y a la localización; por ejemplo, el trabajo en casa y el teletrabajo suponen un estilo de trabajo flexible e independiente que requiere una formación individual permanente.

La necesidad de adaptación continua y de participación activa a medida que la sociedad evoluciona hacia una sociedad de la información altamente tecnológica. Esto significa que quienes no estén lo suficientemente acostumbrados a trabajar con ordenadores como para beneficiarse plenamente de las posibilidades que ofrece la penetración de la tecnología en un contexto social (comercio electrónico, hogares inteligentes, ciudades inteligentes, etc.) se impliquen en una formación permanente no reglada para satisfacer el deseo de conocimiento ofrecido por la sociedad de la información (museos virtuales, acceso a bibliotecas, etc.) y para aprovechar todas las oportunidades de mantener y potenciar su integración social.

La biblioteca en el nuevo escenario de la formación permanente

En el escenario descrito anteriormente está claro que los años de escolaridad ya no son suficientes por sí mismos para dotar a las personas de todo el conocimiento que necesitarán durante su vida. También hay que reexaminar la secuencia temporal estricta tradicional -desde la escuela a la enseñanza superior, la educación para el trabajo, etc.-. Actualmente, estas fases se están integrando cada vez más en el escenario de la formación permanente, basado en un enfoque tecnológico horizontal en términos de metodologías, herramientas y servicios.

La enseñanza tradicional concentrada en los años previos a la incorporación al mercado de trabajo ya no es adecuada para satisfacer las demandas del escenario actual

En este entorno cada vez más complejo, en el que tanto los individuos como las organizaciones se enfrentan a una necesidad creciente de información, las bibliotecas pueden contribuir activamente al proceso de cambio. Un ejemplo de cómo las bibliotecas pueden desempeñar un papel central como institución social esencial para la formación permanente lo ofrecen los proyectos de "learning cities" del Reino Unido: "Las learning cities utilizan explícitamente la formación como forma de promocionar la cohesión social, la regeneración y el desarrollo económico en el que están implicados todos los estamentos de la comunidad". (Learning Towns and Cities). Las bibliotecas de las "learning cities" propor-cionan espacios para el acceso a productos educativos innovadores, a herramientas y redes telemáticas. Este "lugar de aprendizaje" lo pueden visitar ciudadanos, estudiantes, trabajadores, desempleados, pensionistas, consumidores (Morrison, Burgess et al.) y supone un punto de encuentro entre las instituciones sociales y la cultura en el crecimiento global del conocimiento. La integración de las bibliotecas en la comunidad como "lugar social físico para el aprendizaje" también contribuirá a crear una mejor cohesión social.

Evolución de las bibliotecas y formación permanente

El uso de las tecnologías innovadoras en el campo de la información y la comunicación ha significado un continuo intercambio de papeles en las "bibliotecas" según los contenidos culturales ofrecidos, los servicios de acceso existentes y su organización interna.

La evolución de las bibliotecas a lo largo de los últimos años, orientada y estimulada por la rápida innovación de las tecnologías, ha dado a estas estructuras la capacidad para hacer frente a las necesidades de los usuarios y a las nuevas oportunidades ofrecidas por las tecnologías. Las bibliotecas se han organizado en modelos más complejos, el abanico de conocimientos profesionales se ha ampliado para incluir experiencia en informática y en telecomunicaciones y ha cambiado el papel de las bibliotecas en las instituciones. De hecho, en la evolución desde gestión de la "documentación" a gestión de la "información", su papel ha evolucionado hacia una participación activa en la política y estrategia de la institución. Los servicios bibliotecarios han evolucionado durante los últimos años hacia modelos más eficientes y avanzados, manteniéndose al tanto de los avances en telecomunicaciones (redes de bibliotecas, correo electrónico, suministro de documentos electrónicos), en electrónica e informática (dispositivos de almacenamiento masivo de información, tratamiento avanzado de datos, técnicas de inteligencia artificial).

Aunque esta evolución ha dado lugar a diferentes resultados en diferentes bibliotecas, los efectos de la globalización de la información y de la difusión de las redes han hecho que estas diferencias sean menos evidentes, al menos en algunos aspectos, dependiendo del tipo y el tamaño de las bibliotecas (las pequeñas bibliotecas públicas se pueden beneficiar de la participación en redes de bibliotecas, por ejemplo, mediante bases de datos comunes, préstamo interbibliotecario y las posibilidades que ofrece Internet).

Uno de los avances más obvios en el campo de la documentación es que se ha mejorado la capacidad para gestionar documentos electrónicos (almacenamiento, tratamiento, distribución, visualización). Estos avances, estrechamente ligados a la evolución de las bibliotecas digitales, representan el principal factor de los cambios citados anteriormente (nuevos servicios y funciones).

Una de las vías más visibles por las que las nuevas tecnologías han modificado la forma de trabajar de las bibliotecas es el modo de almacenamiento, tratamiento, distribución y visualización de los documentos electrónicos

Las bibliotecas digitales están implicadas en la creación y gestión de fuentes de información, en el flujo de información a través de las redes mundiales y en el uso efectivo de esta información por un amplio abanico de usuarios, entre los que se encuentran los especialistas en informática, los estudiantes, los profesionales de diferentes disciplinas y los niños. Esta área comprende diferentes actividades, tales como:

Adquisición y almacenamiento de la información

Búsqueda y selección de la información

Clasificación e indización

Ampliación y restricción de las búsquedas

Seguridad de la información y control de accesos

Interfaces de usuario

Adquisición y almacenamiento de la información: Es muy necesario digitalizar o convertir los libros, revistas, películas, material sonoro, de arte, etc. mediante un procedimiento que resulte rentable, potencialmente con diferentes niveles de calidad. Las mejoras en el reconocimiento óptico de caracteres, en la comprensión del diseño de los documentos y en el reconocimiento/extracción de características son líneas de investigación ligadas a estos procesos. Múltiples actores tienen que manejar grandes volúmenes de información, ya sea para el almacenamiento, la actualización o la creación de contenidos.

Búsqueda y selección de la información: Los usuarios necesitan equipos en línea para ayudarles a recuperar información y localizar recursos que cumplan ciertas expectativas y deseos. Ejemplos de estos servicios son:

Mecanismos para describir servicios de información por su capacidad en vez de por su nombre.

Mecanismos para realizar búsquedas basadas en contenidos.

Métodos para integrar varios motores de búsqueda y para "extraer" datos de colecciones heterogéneas.

Ontologías para permitir a los usuarios buscar información utilizando términos de las especialidades que les resultan más familiares.

Se están desarrollando diversas aplicaciones basadas en modelos de usuarios para mejorar la selección y la búsqueda interactiva en entornos Web (Brajnik y Tasso, 1994). Un modelo de usuario es una fuente de conocimiento que contiene hipótesis explícitas sobre todos los aspectos del usuario que son relevantes para el comportamiento interactivo de la aplicación del programa. La tecnología de modelos de usuario también se ha integrado en el sistema de selección de la información (Ambrosini et al., 1997), (Schick et al., 1990).

Clasificación e indización: Los métodos manuales de clasificación son inadecuados para las bibliotecas digitales. Los sistemas de clasificación automatizada difieren enormemente en su enfoque, dependiendo del tipo de contenido. La clasificación de material sonoro, de partituras musicales y de mapas presenta un problema adicional sobre el que investigar.

Con el fin de utilizar sus materiales de forma óptima, las bibliotecas digitales necesitan sistemas de clasificación y recuperación más sofisticados

Ampliación y restricción de las búsquedas: Las búsquedas pueden interrogar a múltiples sistemas bibliotecarios digitales y, si no se selecciona, pueden obtener un número de datos excesivo que puede saturar las redes y los sistemas, así como las capacidades cognitivas de los usuarios. Las técnicas de ampliación o restricción de las búsquedas permiten refinar las búsquedas y reducir el tamaño y la complejidad de la información solicitada.

Seguridad de la información y control del acceso: Se deben proporcionar mecanismos para permitir que los múltiples usuarios autorizados puedan operar en un entorno distribuido de bibliotecas digitales, a la vez que se garantiza la privacidad e integridad de los datos y los derechos de propiedad intelectual.

Interfaces de usuario: Las interfaces de usuario deben incorporar una amplia variedad de técnicas con el fin de proporcionar una interacción rica entre los usuarios y la información que buscan. Los sistemas de presentación de las bibliotecas digitales deben ser flexibles y muy versátiles en cuanto a personalización.

Se necesitan mecanismos para garantizar la privacidad, la integridad de los datos y los derechos de propiedad intelectual, en los sistemas multi-usuario distribuidos

Diversos organismos de los Estados Unidos, entre ellos NASA, DARPA y NSF, han aportado en los últimos años cantidades considerables de dinero para apoyar la investigación en las bibliotecas digitales. Otros países, como Canadá, Reino Unido, Francia, Italia y Holanda también han invertido en este campo. Como resultado de estas actividades se han celebrado diversos simposios, seminarios y conferencias dedicados en parte o en su totalidad al tema de las bibliotecas digitales. Este gran estímulo por parte de los gobiernos, la industria y las asociaciones profesionales ya ha producido muchos resultados en los sectores mencionados. Un ejemplo es IDL, un servicio bibliotecario digital inteligente prototípico (Semeraro et al., 1997). Este sistema integra herramientas de aprendizaje y técnicas orientadas a objetos con el fin de realizar de forma eficiente y eficaz las tareas de captura de la información para almacenarla e indizarla por contenidos en una biblioteca digital. De esta manera, todas las tareas relativas a captura de información e indización semántica pueden aprovechar el uso de los sistemas de aprendizaje para análisis de diseño, clasificación y comprensión de documentos. Pueden interaccionar con IDL tres tipos diferentes de grupos o categorías de personas, tanto para modificar sus contenidos como para realizar la búsqueda: el administrador de la biblioteca, el bibliotecario y los usuarios finales. Así, la interacción con IDL requiere nuevos enfoques tanto por parte de los profesionales como de los usuarios.

En Europa, desde 1990, el programa Telemática para Bibliotecas (DG-XIII) ha contribuido a incrementar la cooperación entre bibliotecas de diferentes países apoyando una serie de proyectos en los que están implicados el desarrollo de normas, prototipos y entornos piloto.

Algunos de estos proyectos mejoran la participación activa en la definición de normas comunes para la identificación de documentos, la comunicación de los datos, el acceso, la conexión y la recuperación de bases de datos y archivos multimedia (AIDA: proyecto piloto para "establecer redes de bibliotecas italianas y portuguesas para conseguir un sistema rápido y rentable de intercambio y préstamo interbibliotecario de ámbito internacional".

Se están llevando a cabo diferentes proyectos para mejorar la participación activa en la definición de normas comunes para identificación de documentos, la comunicación de los datos, la conexión y recuperación de bases de datos y archivos multimedia

SOKER: proyecto que "examina la viabilidad de la norma ISO para SR en acceso remoto a catálogos de bibliotecas".

SR-TARGET: el sistema utiliza el "desarrollo de un sistema diana SR para acceso a OPAC (Catálogo colectivo de acceso público en línea) para estimular la adopción del protocolo SR en las bibliotecas de toda Europa".

La UE presta una atención especial a las bibliotecas públicas dado su papel crucial en la educación (las iniciativas PubliCA son un ejemplo) y por su contribución a la formación permanente (proyecto PLAIL).

La tendencia establecida por el Quinto Programa Marco consiste en ampliar la colaboración de las bibliotecas para incluir también a los archivos y los museos, y para crear "tecnologías y normas convergentes para las colecciones digitales", especialmente para las normas relativas a la descripción de objetos (documentos, obras de arte, libros), acceso e integración de datos digitales con el fin de promover el intercambio y la difusión del patrimonio cultural (OPIB, 1999).

Un nuevo marco de aprendizaje

El enfoque centrado en el alumno, la necesidad de interfaces de usuario flexibles, interactivas y personalizables, la demanda de un entorno exhaustivo de aprendizaje multimedia e incluso el ahorro de costes que se puede conseguir al reutilizar los cursos, se ajustan a la actual evolución de las bibliotecas. Además, la educación a distancia y el autoaprendizaje han sido apoyados tradicionalmente por las bibliotecas. Como afirman Snyder, Logue y Preece: "Puesto que las bibliotecas universitarias tienen una larga historia de colaboración con el profesorado y los estudiantes, con las telecomunicaciones y unidades informáticas y con otras bibliotecas, es de esperar que busquen oportunidades para potenciar la colaboración y los servicios en el aprendizaje a distancia".

En el mismo artículo se ofrecen los resultados de una encuesta reciente sobre bibliotecas de investigación realizada por la ARL (Association of Research Libraries), que muestran que el 62% de los que contestan ya participan en programas de aprendizaje a distancia, y que algunos de ellos "proporcionan asistencia en el desarrollo de cursos de aprendizaje a distancia, especialmente en el diseño pedagógico, el desarrollo multimedia y la evaluación de lo enseñado" (Snyder et al., 1998).

Las bibliotecas están empezando a desempeñar un papel más activo en los programas de aprendizaje a distancia. Esto se refleja en un considerable número de proyectos a nivel nacional y europeo

El uso de las nuevas TIC ofrece enormes posibilidades en el campo de la educación, sobre todo en el aprendizaje a distancia, dado su potencial para reducir las limitaciones espaciales y temporales.

Esto ha dado lugar no sólo a un mayor número de estudiantes potenciales que contribuyen a la sociedad fortaleciendo el conocimiento, sino también a una miríada de iniciativas a escala europea (SOCRATES, LEONARDO DA VINCI, EDUCATIONAL MULTIMEDIA TASK FORCE, etc.) y a diversos proyectos nacionales e internacionales para simplificar el acceso de los estudiantes a recursos multimedia en línea y fuera de línea, y para incorporar las nuevas redes y tecnologías educativas a las escuelas, universidades y a las iniciativas de formación y de formación permanente.

En los Estados Unidos, el uso del aprendizaje a distancia tuvo su auge ya en 1995, cuando dos tercios de los colegios públicos que imparten enseñanzas de cuatro años proporcionaban este tipo de enseñanza y en 1998 ya la pensaba impartir un 25 por ciento más (Kane and Rouse, 1999).

Se están llevando a cabo estudios y experimentos para analizar todas las oportunidades ofrecidas por las nuevas tecnologías y para utilizarlas con el objetivo de conseguir herramientas didácticas efectivas y eficientes.

Estos estudios se dirigen tanto a la integración de nuevos procesos y productos tecnológicos en los modelos de enseñanza clásicos como al diseño de nuevas arquitecturas didácticas con nuevos modelos de enseñanza/aprendizaje.

Al mismo tiempo, el objetivo de estas iniciativas debe ser la validación de las posibilidades de uso y de la calidad de las herramientas de enseñanza/aprendizaje, especialmente la calidad de los contenidos informativos y los métodos de aprendizaje utilizados.

El uso de las nuevas tecnologías de aprendizaje exige la implicación de diferentes aptitudes profesionales y reúne un conjunto heterogéneo de objetos y herramientas

Planificar un curso basado en nuevas tecnologías de aprendizaje implica naturalmente nuevas aptitudes profesionales y nuevos métodos en los que intervienen profesores, especialistas, expertos en docencia y educación, bibliotecarios, informáticos y expertos en evaluación.

Un sistema nuevo de aprendizaje a distancia es un sistema complejo en el que intervienen objetos heterogéneos (bibliotecas, bases de datos, usuarios de interfaces, sistemas expertos), diferentes tipos de comunicaciones (sonidos, textos, imágenes, animación), diferentes tipos de redes (locales, nacionales, Intranets, Internet), áreas amplias con un elevado grado de interactividad (correo electrónico, teleconferencias, círculos de aprendizaje, laboratorios científicos).

El curso que resulta es un sistema modular abierto, constituido por diferentes componentes educativos independientes. Cada módulo didáctico se organiza en un núcleo que realiza una función específica (con objetivos, contenidos y materiales didácticos definidos) y algunas interfaces que lo conectan -inteligentemente- a otros módulos didácticos o a accesos externos. Entre todos se crea un proceso de aprendizaje personal, flexible y dinámico, inspirado por las necesidades del usuario.

Los cursos se diseñan con una estructura modular, que también hace posible que los módulos didácticos se puedan reutilizar y exportar e importar a y de otros contextos educativos diferentes

Uno de los aspectos más significativos de las metodologías de diseño modular es la posibilidad de reutilizar los módulos didácticos e importarlos/exportarlos de/a diferentes contextos educativos. Las aulas, los campus, los centros de trabajo, los hogares, se convierten en realidades educativas virtuales en una red de aprendizaje que proporciona acceso a fuentes de conocimientos y áreas de servicio comunes.

En este contexto, las bibliotecas pueden desempeñar un nuevo papel. Pueden proporcionar no sólo acceso en tiempo real a los diferentes tipos de documentación, sino que también pueden representar un depósito inteligente de módulos de aprendizaje integrados normalizados, reutilizables y de alta calidad.

En este escenario parece necesario un esfuerzo cooperativo para "organizar" el aprendizaje, implicando no sólo a las escuelas, universidades, empresas, profesores y bibliotecarios, sino también a los organismos de investigación, los productores de equipos y programas informáticos, los proveedores de servicios, los operadores de telecomunicaciones y los responsables de las políticas.

El desarrollo de experiencias comunes mejora no sólo la calidad y la fiabilidad, sino también la portabilidad de los productos educativos entre diferentes lugares del mismo tipo (escuela a escuela o industria a industria). Incrementa las posibilidades de transferir las aplicaciones y los contenidos educativos a diferentes áreas y estimula la búsqueda de normas en el campo de las tecnologías de aprendizaje y del software multimedia educativo.

Las normas son, en efecto, un punto clave para el éxito del material educativo, puesto que afectan a la utilización generalizada de este material y, en consecuencia, a la reducción de los costes de producción. (SRI, 1998).

Para que los módulos de los cursos sean transportables, las normas son vitales. Se ha creado una asociación de ámbito europeo para encontrar un enfoque común en la producción y suministro de tecnologías educativas

La UE ya está trabajando en esta dirección con un mandato otorgado por la Comisión Europea y SOGIST (Senior Officials Group for Information Technologies Standardization) al CEN (Comité Europeo de Normalización) y un memorándum titulado "Multimedia access to education and training in Europe - A partnership for common approach to the production and delivery of learning technologies, content and services" (CORDIS, 1998).

En los Estados Unidos existen varias iniciativas para desarrollar grandes bibliotecas digitales y depósitos digitales para difundir y compartir objetos educativos, educación cognitiva e investigación educativa, estudios de innovación tecnológica educativa, simulaciones científicas acopladas a iniciativas para el desarrollo de normas sobre educación basada en Web (Sabelli, 1998).

Conclusiones

La formación permanente está adquiriendo un nuevo e importante papel estratégico en las organizaciones y en la sociedad en general. Las nuevas necesidades de las empresas para enfrentarse al rápido cambio económico y tecnológico de su entorno y, en términos más generales, las necesidades de los ciudadanos en una sociedad cada vez más compleja, están definiendo e impulsando este cambio en el proceso de aprendizaje tradicional. En la nueva forma de aprendizaje intervienen muchos participantes y proporciona a las bibliotecas la oportunidad de desempeñar un papel clave. De hecho, las recientes innovaciones tecnológicas en las bibliotecas y el desarrollo de aptitudes profesionales han supuesto intercambios muy positivos entre las necesidades educativas y los servicios de información. Esto confirma y desarrolla todavía más el papel de las bibliotecas como puntos de referencia para la educación tecnológica y social en una sociedad de la educación que requiere nuevas formas y nuevos sitios de aprendizaje. De esta manera, las bibliotecas contribuyen enormemente a la transformación de la "sociedad de la información" en "sociedad del conocimiento".

--------------------------------------------------------------------------------

Palabras clave

educación, formación, formación permanente, aprendizaje a distancia, bibliotecas digitales

Referencias

Ambrosini, L., Cirillo, E., y Micarelli, A., A Hybrid Architecture for User-Adapted Information Filtering on the World Wide Web. Actas de la 6th International Conference on User Modeling UM-97, Chia Laguna, Cerdeña, 1997.

Brajnik, G., y Tasso, C., A shell for developing non-monotonic user modeling systems. Int. I. Human Computer Studies, Vol. 40, 1994.

CORDIS punto focal Cordis N.121 EU, 16 noviembre 1998.

Delors, J., Nell’ educazione un tesoro. Informe para la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI. Armando Editore, Roma, 1997.

Comisión Europea - Quinto Programa Marco. Programa para la Sociedad de la Información. Tecnologías para la adquisición de conocimiento y aptitudes. Octubre 1997.

Comisión Europea. Revisión de la Investigación y Desarrollo en tecnologías para la eduación y la formación: 1994-1998. UE DG-XIII, Bélgica 1998.

Faulhaber, C.B. Distance learning and digital libraries: two sides of a single coin. Journal of the American Society for Information Science, Vol. 47(11), 1996.

Fergusson, P., Lifelong learning: The lesson begins, SRI Business Intelligence Program, D99-2189, SRI Consulting, 1999.

Ge, X., Open and distance education, lifelong education and virtual library. Actas del 98 Shanghai international open and distance education symposium, Shanghai TV University, Shanghai, China, 15-17 abril 1998.

Kane, T.J., Rouse, C.E. The Community College: Educating Students at the Margin Between College and Work. Journal of Economic Perspectives Vol.13, N.1.

Learning Towns and Cities, http://www.lifelonglearning.co.uk/learningcities/toolk.html

Miller, R., Michalski, W., Steven, B., The promises and perils of 21 Century Technology: An Overview of the Issues. OCDE 21st Century Technologies - Promises and Perils of a Dynamic Future, OCDE París, 1998.

OPIB Ministero per i Beni e le Attivitá Culturali, L’Osservatorio dei Programmi Internazionali per le Biblioteche 1996-1998. Ministero per i Beni e le Attivita’ Culturali, 1999.

Morrison, M., Burgess, R., et al. The Role of Libraries in a Learning Society. A report presented to the library and Information Commission. (http://www.lic.gov.uk/publications/policyreports/learningsoc/index.html)

Comité sobre la Cultura, la Juventud, la Educación y los Medios de Comunicaicón. Informe sobre el Libro Verde sobre el papel de las bibliotecas en el mundo moderno. (http://www.lib.hel.fi/syke/english/publications/report.htm#EUS)

Sabelli, N.H., Research in Learning technologies: USA Perspective Teleteaching í98 Distance Learning, Formación y Educación. Actas del XV IFIP World Computer Congress, editadas por Gordon Davies, Viena 1998.

Schick, A.G., Gordon, L.A., y Haka, S., Information Overloads: A Temporal Approach. Accounting Organizations and Society, Vol. 15 (3), 1990.

Semeraro, G., Esposito, F., Malerba D., Fanizzi N., y Ferilli, S., Machine Learning+On-line Libraries = IDL, Actas de la 1ª Conferencia Europea sobre Bibliotecas Digitales, Springer-Verlag, Pisa, Septiembre 1997.

Snyder, C., Logue, S., Preece, B.G., Expanding the Role of the library in Teaching and Learning: Distance Learning Initiatives, (http://www.ala.org/acrl/papertxt/d28.txt)

SRI, Learning on demand: The role of standards, Business Intelligence Program, Boletín n. 263, junio 1998.

Contactos

Maria Laura Bargellini, ENEA

Tel.: +39 06 30 484 236, fax: +39 06 30 484 055, correo electrónico: bargellini@casaccia.enea.it

Luciana Bordoni, ENEA

Tel.: +39 06 30 483 503, fax: +39 06 30 484 055, correo electrónico: bordoni@casaccia.enea.it

Antonio Sanò, ENEA

Tel.: +39 06 30 484 261, fax: +39 06 30 484 055, correo electrónico: sano_a@casaccia.enea.it

Giorgio Di Pietro, IPTS

Tel.: +34 95 448 83 05, fax: +34 95 448 83 26, correo electrónico: giorgio.di-pietro@jrc.es

Sobre los autores

--------------------------------------------------------------------------------

Maria Laura Bargellini se licenció en Ciencias Físicas en 1976 en la Universidad "La Sapienza" de Roma. Desde 1979 hasta 1983 trabajó en el banco de datos de la NEA (Organismo de la Energía Nuclear de la OCDE, Saclay-París), en la evaluación de programas informáticos sobre energía nuclear. Desde 1983 trabaja en el ENEA (Organismo Nacional Italiano para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Medio Ambiente). Participa, como diseñador experto, en proyectos nacionales y comunitarios de creación y gestión de numerosas bases de datos y sistemas de información multimedia relacionados con la difusión de información sobre tecnologías innovadoras. Sus líneas de investigación se centran en la metodología conceptual del diseño de bases de datos y en la metodología de validación de interfaces visuales, con especial énfasis en las posibilidades de uso. Sus intereses actuales se centran en la investigación sobre el aprendizaje a distancia.

Luciana Bordoni se licenció en Matemáticas en 1977 y se especializó en 1979 en Sistemas de control y en cálculo automático en la Universidad "La Sapienza" de Roma. Desde 1980 trabaja en Casaccia (Roma) en el ENEA (Organismo Nacional Italiano para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Medio Ambiente) en proceso de datos, bases de datos y gestión de la información. Actualmente trabaja en la Unidad de Documentación de la Funzione Centrale Studi del ENEA cuyo objetivo principal es el desarrollo de métodos, técnicas y sistemas que contribuyan a la innovación en los sectores cuya tarea sea la de difundir información.

Antonio Sanò se licenció en Ciencias Físicas en 1960 en la Universidad "La Sapienza" de Roma. Desde 1961 trabaja en el ENEA, donde actualmente es Jefe de la Unidad de Documentación de la Funzione Centrale Studi. Desde 1980 participa en actividades de investigación relativas a la adquisición, tratamiento y difusión de la información. Desde 1962 a 1980 fue ayudante y después profesor de Electrónica Aplicada en la Universidad "La Sapienza" de Roma.