Artículo 364

Autor:Sergio Amadeo Gadea
Páginas:559-560
 
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1. El que adulterare con aditivos u otros agentes no autorizados susceptibles de causar daños a la salud de las personas los alimentos, sustancias o bebidas destinadas al comercio alimentario, será castigado con las penas del artículo anterior. Si el reo fuera el propietario o el responsable de producción de una fábrica de productos alimenticios, se le impondrá, además, la pena de inhabilitación especial para profesión, oficio o industria o comercio de seis a diez años.

  1. Se impondrá la misma pena al que realice cualquiera de las siguientes conductas:

1a Administrar a los animales cuyas carnes o productos se destinen al consumo humano sustancias no permitidas que generen riesgo para la salud de las personas, o en dosis superiores o para fines distintos a los autorizados.

2a Sacrificar animales de abasto o destinar sus productos al consumo humano, sabiendo que se les ha administrado las sustancias mencionadas en el número anterior.

3a Sacrificar animales de abasto a los que se hayan aplicado tratamiento terapéuticos mediante sustancias de las referidas en el apartado 1°

4a Despachar al consumo público las carnes o productos de los animales de abasto sin respetar los períodos de espera en su caso reglamentariamente previstos.

Estamos en presencia de un delito de peligro abstracto y no de resultados concretos y el bien jurídico protegido es la salud pública en general, es decir, se trata de un delito contra unos intereses difusos (STS núm. 1767/2003, de 15 de abril). La STS de 22 de marzo de 2000 dice que el art. 364.1 CP establece de una manera clara que la conducta peligrosa consiste en administrar a los animales cuyas carnes o productos se destinan al consumo humano sustancias no permitidas que generen riesgo para la salud de las personas. Se trata de un supuesto de peligro abstracto, dado que lo incriminado es la realización de una acción que, por sí misma, es peligrosa (En igua sentido, SAP VIZCAYA, sección 6a, núm. 90157/2014, de 31 de marzo). En relación al párrafo segundo del art. 364 CP basta el suministro a los animales destinados al consumo de sustancias prohibidas, por gravosas a la salud, para entender que el ilícito penal se ha producido y consumado (STS de 15 de abril de 2004). Se trata de un delito que puede ser considerado de infracción de deber y que, como tal, se comete por quien está obligado a su cumplimiento. El deber que impone el art. 364.2a.1 CP no requiere que la infracción sea producto de un...

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