Artículo 180

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO
Irrevocabilidad

El principio que rige el sistema es el de la irrevocabilidad de la adopción. No obstante, se legisla aquí una revocación que eufemísticamente el legislador denomina «extinción», cuando en verdad se trata de una revocación que, a fin de no complicar en demasía el problema de por sí complejo, se ha preferido «extinguir» la adopción firme mediante un procedimiento ordinario, sin enviar a los interesados a un recurso de revisión, que hubiera sido lo técnicamente aceptable.

Interposición de la demanda

La demanda debe ser interpuesta por el padre o madre del adoptado que sin culpa no hubieran sido citados a prestar el consentimiento (asentimiento, según la ley) para llevar adelante la adopción de su hijo o hija natural. Como es obvio, la demanda deberán interponerla los padres cuando su asentimiento sea preceptivo. Se trata, en realidad, de una nulidad de actuaciones que abarca a todo el proceso y a la sentencia misma.

La posibilidad del art. 180.2º CC se refiere a los supuestos en que el consentimiento de padre o madre que solicita la extinción, fuese necesario, puesto que de no ser así, ni tienen que prestar consentimiento ni tienen que ser oídos. Pero es que, además, ha de probar que si no intervinieron ni prestaron consentimiento fue por causa no imputable a ellos (TS 1ª, S. 2 mar 1989).

Debe ser anulada la adopción discernida por un Juez que pudiendo conocer sin dificultad el domicilio de la madre biológica que figuraba en el expediente del Tribunal Tutelar de Menores, se limitó a citarla por edictos, impidiéndole de ese modo ejercer su derecho y produciéndole indefensión (art. 24 CE), ya que por muy amplias que sean las facultades que la ley otorga a los Jueces en este tema, no se llega al extremo de ignorar el mandato legal de oír a los padres, para tener en cuenta todos los elementos de juicio necesarios antes de resolver acerca de la adopción (TC 1ª, S. 26 set 1990).

Existe un plazo de caducidad que está fijado en dos años, y se computan a partir del día de la adopción firme, sin extenderse el supuesto al momento en que los padres hayan entrado en conocimiento de la adopción. Sólo cuentan los dos años a partir de que quede firme la sentencia, independientemente del momento en que los padres pudieron haberse enterado. La solución legal es correcta, ya...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA