Artículo 152

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
 
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Circunstancias a tener en cuenta

La primera causa por la que cesa la obligación de alimentar es la muerte del beneficiario. La ley prevé otras causas extintivas de la obligación; así, la reducción de la capacidad económica del deudor. Lo que importa es la renta real (capacidad financiera) y no la cuantía de los bienes (capacidad económica), porque en este último caso, para disponer de dinero sería preciso realizar los bienes, con lo cual se disminuiría el patrimonio hasta extinguirlo.

La ayuda a la que se tiende mediante la prestación de la cuota alimentaria tiene por objeto resolver problemas graves y urgentes, pero estas circunstancias ceden si el alimentista está en condiciones de afrontar su autosuficiencia, aunque atraviese momentáneamente por una situación difícil. Lo que debe tener presente el resolvente es la realidad social y económica del momento en que los alimentos son solicitados, independientemente de las posibilidades abstractas que pueda tener el alimentista en relación a su profesión u oficio.

Cesará la obligación de alimentar que esté en curso o que se haya solicitado, si el alimentista se encuentra incurso en alguna de las causas de desheredación (arts. 852 y ss. CC). La mala conducta y la falta de aplicación al trabajo extinguen la obligación de alimentar. Es difícil precisar lo que debe entenderse en este caso como mala conducta, porque no aclara la ley si debe ser aplicada a la persona del alimentante o a toda actitud antisocial, discordante o mal avenida con las normas sociales de comportamiento. Tal vez lo correcto sea darle un sentido amplio, sin llegar a pretender que cualquiera desviación de comportamiento sea causa para privar de alimentos. Debe tratarse de una falta grave que no llega a constituir una de las previstas para desheredar o bien, las que comporten faltas y con mayor razón, los delitos.

Jurisprudencia del apartado 2º

La pérdida de trabajo por causa de una regulación de empleo no es causa para extinguir la obligación de alimentar, si la asignación mensual no es tan exigua (AT Bilbao, S. 24 jul 1985).

Jurisprudencia del apartado 3º

Cesa la obligación de alimentar cuando el que los recibía ha obtenido el título de Abogado y no está incapacitado para ejercer la profesión, ni para dedicarse a otros trabajos productivos compatibles con la abogacía (TS...

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