Artículo 146

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
 
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Normas prácticas

La razonabilidad de la norma es incuestionable. Sin embargo, resulta imposible dar normas prácticas que se ajusten adecuadamente y mediante criterios generalizadores a lo que se debe entender como cuota proporcionada al caudal de quien da los alimentos, y a la vez, proporcionada a las necesidades de quien los recibe. Mucho más complicada resulta la cuestión cuando se trata de varios alimentantes y un alimentista, o en el caso inverso. Toca a la jurisprudencia resolver estas dificultades teniendo presente las circunstancias especiales de cada caso concreto.

Jurisprudencia

Los alimentos se han de incrementar conforme al aumento del coste de la vida del año anterior, de acuerdo con los índices publicados por el INE, siempre y cuando no se acredite por el alimentante que, con relación al tiempo de la demanda inicial, ha disminuido su fortuna o necesidades del alimentista (TS 1ª, S. 22 may 1981).

La aplicación de los arts. 142, 144, 146 y 147 CC implica una cuestión de hecho, consistente en fijar de manera efectiva y real esa proporcionalidad con los medios de uno y las necesidades de otro, con la evidente repercusión que tiene la actual crisis económica y demás factores contingentes (TS 1ª, Ss. 14 feb 1976, 5 nov 1983).

El problema de la exigibilidad y cuantía de la deuda alimenticia entre cónyuges ha de entenderse subordinado, de un lado, al precepto general que contiene el art. 148 CC, que establece la necesidad para subsistir de quien tenga derecho a percibirla, obligando a acreditar ese estado de necesidad, y de otro, a la norma del art. 146 CC, adecuando la cuantía de los alimentos al caudal y medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe (AT Barcelona, S. 18 ene 1984).

La correcta aplicación de los arts. 142 y ss. CC y singularmente el art. 146, a los que expresamente se sometieron los contratantes, veda la utilización desorbitada de los derechos concedidos, tal como el reclamado abono de los gastos de estancia en una clínica privada, por una dolencia que pudo ser igualmente atendida por los correspondientes servicios de la Seguridad Social (TS 1ª, S. 18 abr 1984).

La deuda alimenticia y el derecho a reclamarla en ningún supuesto se extingue por el solo dato de que el alimentista llegue a la mayoría de edad, pues subsistirá mientras duren las necesidades de aquél y las posibilidades del obligado a otorgar los alimentos, según reza el art. 146 CC, salvo...

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