Artículo 1323

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO
Toda clase de bienes

En cuanto a la clase de bienes, alcanza a todos, cualquiera que sea su especie y valor. Comprende tanto a las cosas (mue¬bles, inmuebles y semovientes): Respecto de los derechos, a todos los que sean lícitamente trasmisibles (de marca, de autor etc.). Y la transmisión puede hacerse por cualquier título: gratuito u oneroso. La forma jurídica puede ser cualquiera de las autorizadas en Derecho común civil, mercantil o laboral. No existe ninguna restricción, según se aprecia del texto del artículo.

Uno de los contratos de mayor interés es el de la administración de la sociedad conyugal por la importancia que tiene respecto del manejo de los bienes comunes con terceros. Fuera de los casos de otorgamiento legal, todo cambio de administración debe seguir los trámites propios de la modificación de las capitulaciones, porque si bien es cierto que en el área de la responsabilidad el destino final recae en los bienes, el comienzo de la legitimidad de una obligación se asienta en un acto regularmente cumplido por quien tiene facultad para celebrarlo, obligándose.

El único principio incólume en estos casos de contratación entre cónyuges, es la defensa de los derechos adquiridos por terceros conf. art. 13417 CC.

Jurisprudencia

La libertad de contratar entre cónyuges, sancionada en el art. 1323 CC, autoriza el entender permitido como regla general la válida adquisición por un cónyuge de bienes concretos de naturaleza ganancial, máxime cuando se acredite la naturaleza privativa de la contraprestación, o, como en el caso de autos, cuando haya un reconocimiento de tal naturaleza no sólo por el cónyuge adquiriente sino también por su consorte, ya que, de un lado, el principio de subrogación real evita que exista un perjuicio para la sociedad de gananciales al ocupar la contraprestación recibida el lugar del bien transmitido y de otro lado no puede entenderse que se está ante un supuesto de auto-contratación no permitido por faltar el presupuesto clave en la doctrina de esta DGRN sobre la materia, como es la falta de contraposición o conflicto de intereses (DGRN, Res. 2 feb 1983, 10 mar 1989, 14 abr 1989, 7 nov 1992, 26 nov 1992, 11 jun 1993).

No se puede privar a dos personas, por el hecho de estar casadas entre sí, de poder realizar los actos que a cualesquiera otras les están permitidos, toda vez que se encuentran ya superadas a través de la reforma de 1981, las antiguas restricciones a la contratación entre cónyuges, y en donde, al ser la posición de los esposos respecto del patrimonio ganancial, no de subordinación sino de paridad, nada impide que puedan igualmente gozar del beneficio de la limitación de responsabilidad que se puede lograren nuestro derecho mediante la constitución del tipo o clase de sociedad que la confiera (GRN, Res. 6 jun 1983).

La regla de libertad de contratación entre cónyuges, que recoge el art. 1323 CC, permite la transferencia de bienes concretos entre las distintas masas de que son titulares, sin que ello suponga alteración del régimen económico conyugal ni de los criterios que estructuran el régimen de cada una de las masas patrimoniales en cuanto centros autónomos de imputación de derechos y obligaciones. Ante estos actos traslativos los acreedores de las distintas masas tienen, en caso de fraude, los remedios consiguientes (DGRN, Res. 7 oct 1992).

La pretendida incomunicabilidad entre patrimonios de los respectivos consortes es claramente contraria a las previsiones conferidas legalmente por el art. 1458 CC (el marido y la mujer podrán venderse bienes recíprocamente) y art. 1323 CC (el marido y la mujer podrán transmitirse por cualquier título bienes y derechos y celebrar entre sí toda clase de contratos) (TS 1ª, S. 15 dic 1992).

Establecida la posibilidad de transmisión de bienes entre cónyuges por cualquier título (art. 1323 CC), nada se opone a que éstos, con ocasión de la liquidación de la sociedad...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA