Artículo 116

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
 
EXTRACTO GRATUITO

La presunción de la paternidad es iuris tantum, lo que permite su destrucción mediante medios probatorios adecuados. La imposibilidad de establecer plazos definitivamente ciertos en conjunción con la ciencia médica, ha inducido a otras legislaciones (sajona y nórdica) a abandonar el sistema de las presunciones, dejando esta materia al libre juego de los principios probatorios y definitiva decisión judicial.

El actual sistema español consiste en atribuir la paternidad por presunción, fundado en el hecho del matrimonio, siempre que el hijo nazca después de celebrado éste, o antes de los trescientos días siguientes a su disolución, o al cese efectivo de la convivencia conyugal, cuando se trate de una separación. Puesto que tratándose de una circunstancia biológica como lo es la concepción, lo que cuenta es el conocimiento de la convivencia o de su cese, sea judicial o de hecho, voluntario o tolerado.

Efecto de la presunción de la paternidad. Conforme al art. 113 CC, la presunción de la paternidad del marido es un medio de prueba suficiente de la filiación matrimonial presumida (DGRN, 5 mar y 23 jun 1986, 13 may 1987).

Habiéndose probado en el caso que la fecundación de la hija es posterior a la separación de hecho del matrimonio, no tiene lugar la presunción del art. 116 CC, máxime cuando no se ha probado en autos una posible reanudación de la vida conyugal ni siquiera esporádicamente (TS 1ª, S. 8 jul 1988).

La circunstancia básica es la del matrimonio, para que se otorgue...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA