Artículo 1113

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
 
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Negocios condicionales

Suele decirse que no son las obligaciones las condicionales sino los negocios jurídicos, por lo que cabría decir que se tratan de obligaciones procedentes de negocios puros, condicionales o a término (ALBALADEJO). Porque la obligación condicionada no es obligación hasta tanto se produzca el evento; está en suspenso su nacimiento si es suspensiva, y si está sujeta a condición resolutoria, ha nacido pero su eficacia está amenazada de destrucción si la condición se cumple resolviendo el negocio jurídico condicional.

La obligación condicional es una figura jurídica que nada tiene que ver con la liquidez o iliquidez de la cantidad cuyo pago es el objeto de una obligación pura (TS 1ª, S. 27 set 1993).

Condición sobre hecho acontecido

La condición puesta sobre un hecho ya acontecido e ignorado por los contratantes invalida el negocio porque existe un vicio de la voluntad consistente en el error de creer que algo no ha ocurrido, cuando en verdad ya aconteció.

La futuridad prohibida es aquella que contiene imposibilidad (el día que muera esta piedra), o ilicitud (si matas a alguien), o impropiedad (cuando llegue el día de hoy). Pero toda condición sobre un hecho futuro previsible, es válida y en ello se funda precisamente su esencialidad.

Los autores y Tribunales parten de la misma idea, la de considerar como condicionales aquellas obligaciones cuya eficacia o disolución se hagan depender de un suceso futuro o incierto, o de un suceso pasado, que los interesados ignoren (art. 1113 CC), Por ello, puede decirse que se está en presencia de una condición cuando la eficacia del contrato se hace depender de que se conceda a los compradores el préstamo hipotecario, señalando a tal efecto un plazo límite (TS 1ª, S. 20 oct 1993).

Obligación suspensiva

La obligación es suspensiva o a término inicial cuando su nacimiento depende del acaecimiento de un hecho, de suerte que, acaecido, se cumple la condición y la obligación nace dejando de tener la cualidad suspensiva. Es resolutoria la condición cuando ha nacido y su eficacia se mantiene bajo pena de que se produzca el acontecimiento; una vez producido, se aniquila el negocio jurídico. En ambos casos debe mediar un hecho futuro e incierto en cuanto a su acaecimiento.

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