El antigitanismo en el ámbito de la Unión Europea, con especial referencia a España

Autor:Cristina Hermida del Llano
Cargo del Autor:Jean Monnet Chair de la Comisión Europea, Profesora Titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos
Páginas:203-226
 
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El antigitanismo en el ámbito de la Unión Europea,
con especial referencia a España
Cristina Hermida del Llano
Jean Monnet Chair de la Comisión Europea
Profesora Titular de Filosofía del Derecho
de la Universidad Rey Juan Carlos
1. INTRODUCCIÓN
Los Roma/gitanos1 son la minoría étnica más numerosa en la actual Unión
Europea (UE) si tenemos en cuenta que alrededor de 6-8 millones de gitanos viven
repartidos por los 28 Estados miembros. La mayor concentración se encuentra en los
países de Europa Central y del Este: Rumanía (con más 2 millones), Bulgaria (unos
700.000), Hungría (más de 500.000), República Checa (unos 300.000) y Eslovaquia
(casi 450.000)2.
Asimismo España constituye uno de los países de la Unión Europea con mayor
número de población gitana, representando alrededor del 8 % de todos los gitanos
europeos3. Su número fue en aumento con la llegada de personas romaníes proce-
1 Siguiendo las recomendaciones del Consejo de Europa, existe un consenso en la comunidad in-
ternacional por el que el término «Roma» agrupa a los distintos grupos y subgrupos de gitanos existentes
en Europa (romaníes, traveller, sinti, calé, gitanos, romanichal, boyash, ashkali, egipcios, yeniches, dom,
lom, abdal ...).En consonancia con la terminología de las instituciones europeas y las organizaciones
internacionales, aquí se utilizarán los términos «gitano» o «romaní» indistintamente para hacer referen-
cia a estos grupos –que incluyen a los nómadas–, sin negar las especicidades de cada grupo.
2 Ahora bien, la cifra todavía es más alta si vamos al ámbito europeo, donde podemos decir que
hay unos 10-12 millones. Esta cifra incluiría la UE, los Balcanes y países más al Este como, por ejemplo,
Moldavia.
3 «La población gitana está presente en España desde el siglo  y su trayectoria histórica ha esta-
do marcada, igual que en el resto de Europa, por persecuciones, intentos de asimilación y procesos de
Cristina Hermida del Llano
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dentes principalmente de Rumanía y Bulgaria sobre todo desde el año 2002 –cuando
se eliminó el requisito de visado para estos dos países– y posteriormente desde 2007
–cuando sus países de origen se adhirieron a la UE–4.
No deja de ser llamativo que a pesar de contar con casi seis siglos de historia en
España, los gitanos continúen siendo un grupo cultural que padece graves injusticias,
además de ser el colectivo más rechazado en la sociedad y uno de los más excluidos
tanto en términos sociales como económicos5. Esta situación todavía se agrava más
si pensamos que esto no es un fenómeno aislado sino que, por desgracia, de una for-
ma alarmante se producen graves atropellos a los conocidos como Roma People en
otros Estados miembros de la Unión Europea donde son sistemáticamente discrimi-
nados6.
exclusión social. Actualmente, la población gitana española se calcula en alrededor de 725.000-750.000
personas, siendo éstas las cifras relativas a España que han utilizado las instituciones europeas en sus
cálculos sobre la población romaní para el conjunto de Europa». Vid. Estrategia Nacional para la Inclu-
sión Social de la Población Gitana en España 2012-2020. Informes, Estudios e Investigación 2012. Mi-
nisterio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, p. 11.
4 El número de personas romaníes de nacionalidades rumana y búlgara que, como ciudadanos de
la UE, ejercen su derecho de libre circulación y residencia en España, es difícil de cuanticar, dado que
están integrados en grandes contingentes de ciudadanos rumanos y búlgaros que han jado su residen-
cia temporal o permanentemente en España y debido a la inexistencia de registros que recojan la perte-
nencia étnica de los extranjeros en España. Vid. Ibídem, p.12.
5 Los gitanos están distribuidos por toda la geografía española aunque es en Andalucía donde vive
la mayor parte de ellos (cerca del 45%). La gran mayoría se concentran en las ciudades y, dentro de éstas,
suele haber un gran número de familias en las zonas socialmente menos favorecidas. Aunque en conjun-
to sus miembros comparten bastantes rasgos de identicación común y de reconocimiento recíproco,
conviene destacar la heterogeneidad y diversidad que existe en el seno de la propia comunidad. Vid.
Andrés, María Teresa: La comunidad gitana y la educación. Fundación Secretariado Gitano.
Vid. http://www.uned.es/congreso-inter-educacion-intercultural/Grupo_discusion_3/40.%20T.
6 Como ejemplo de que este fenómeno no es algo nuevo, cabría recordar el caso mediático de
Leonarda Dibrani. En octubre de 2013 se produjo la detención y deportación de esta estudiante de ori-
gen kosovar, de 15 años y etnia romaní, que llevaba cuatro años escolarizada en Francia y que fue arres-
tada por la policía de fronteras (PAF), concretamente, el 9 de octubre en el aparcamiento de un instituto
público mientras realizaba una excursión escolar con sus compañeros de tercero de secundaria. Tras 24
horas de silencio ocial y de apagón mediático, la delegación del Gobierno en la provincia de Doubs
(este del país) emitió un prolijo comunicado administrativo para justicar la legitimidad burocrática de
la deportación de una familia numerosa –el padre, la madre Jamila, y seis hijos de entre uno y 17 años–
que había huido de su minúsculo país, escapando de la persecución racial e intentando buscar refugio
primero en Italia y más tarde en Francia.
El caso revelaba la ferocidad del tratamiento dispensado entonces por el Gobierno francés a la
minoría romaní, pese a las reiteradas promesas de humanidad del presidente socialista François Hollan-
de. El relato de la prefectura resume en folio y medio el calvario administrativo y judicial que vivieron
los Dibrani hasta conseguir instalarse en Francia. La familia había «entrado irregularmente» en el país
el 26 de enero de 2009, fecha que coincidía con los ataques institucionales y los incendios de campamen-
tos que sufrieron los romaníes en la Italia gobernada por Silvio Berlusconi. Los Dibrani solicitaron
hasta tres veces la concesión del asilo político, pero las autoridades lo rechazaron el 29 de agosto de 2009

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