El sector de la alimentación necesita un nuevo planteamiento estratégico: Es imprescindible abrirse al mercado internacional

RESUMEN

La llegada del euro obliga al sector agroalimentario y también a la industria de transformación a realizar continuos esfuerzos para adaptarse a las nuevas exigencias competitivas. La apertura a los mercados internacionales es una medida necesaria, sobre todo para las pymes.

 
EXTRACTO GRATUITO

Es evidente que la implantación del euro supone una reducción en los costes de transacción y un aumento de la transparencia en el mercado europeo. También producirá un abaratamiento de los equipos productivos y una mejor asignación de los recursos, gracias a la mayor movilidad. Esta es la cara que puede resultar más atractiva para las empresas españolas del sector alimentario. Sin embargo, la Unión Económica y Monetaria (UEM) también lleva aparejadas algunas amenazas, derivadas, básicamente, del incremento de la competencia.

La entrada de nuevos competidores al mercado interno va a provocar un aumento de la cuota de los productos procedentes de la UEM, y también de otros procedentes de terceros países. Este factor afectará especialmente a las pequeñas y medianas empresas que permanecen volcadas en el mercado nacional y que no se han planteado su salida a los mercados exteriores.

La solución para estas pymes no es otra que la especialización, centrándose en la fabricación de productos de mayor valor añadido -productos de mayor elasticidad cuya demanda aumenta a medida que aumenta la renta-, sin olvidar las posibilidades que ofrece la exportación. Hay que tener en cuenta que se está produciendo una progresiva internacionalización de los patrones de consumo, precisamente por la capacidad de comercialización de las grandes empresas; en consecuencia, las compañías que tienen como referencia el mercado nacional y una estrategia basada en la fidelidad y los productos tradicionales pueden ver reducida considerablemente su cuota de mercado.

En cuanto a la salida al exterior, la Federación Española de Industria de la Alimentación y Bebidas aconseja un cambio cultural e iniciarse en la exportación mediante el asociacionismo, consorcios de empresas o interprofesionales.

No obstante, no todas las pymes del sector de la alimentación son reacias a salir al mercado exterior. Hay empresas con clara vocación exportadora que están encontrando en el euro un elemento imprescindible para llegar a los nichos de mercado de todos los estados miembros, con productos diferenciados y de calidad.

Materias primas

Una de las características principales de la industria de la alimentación y bebidas es, curiosamente, que no representa un sector homogéneo. Se trata de empresas de distintos segmentos cuyo único punto en común lo...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA