La administración local en la modernidad líquida

Autor:José María Vázquez Pita
Cargo del Autor:Doctor en Derecho
Páginas:933-951
 
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LA ADMINISTRACIÓN LOCAL EN LA
MODERNIDAD LÍQUIDA
José María Vázquez Pita
Doctor en Derecho
Secretario de Administración Local, categoría superior
I. GLOBALIZACIÓN, DIGITALIZACIÓN Y SOCIEDAD LÍQUIDA.
LOS NUEVOS RETOS DE LA ADMINISTRACIÓN
Desde el origen de la humanidad la innovación tecnológica ha desplazado
los equilibrios sociales hasta provocar el colapso de la arquitectura de valores
que los sustentan, iniciando una nueva era de creación.
Por ello, la historia — y también la historia del Derecho Administrativo—
es «la historia de un permanente hacer y deshacer, la historia de un constante
proceso de revisión de sus estructuras institucionales, proceso que llega a
formar parte así de la esencia del concepto»1.
No obstante, nunca antes la civilización dedicó tantos recursos a la ciencia
como en los tiempos que vivimos. Cada segundo de cada día, centenares de
miles de mentes, interconectadas como las neuronas de un gran demiurgo,
escudriñan sin descanso los misterios de la materia y sus aplicaciones.
La nueva realidad en creación, basada en la eugenesia, la telecomunicación
humana y en el complemento artificial a su inteligencia, medra mientras diluye
los cimientos de las viejas creencias e instituciones.
Para explicar el alcance de este fenómeno, el sociólogo Zygmunt Bauman
acuñó la expresión «modernidad líquida», metáfora que permite transmitir en
1 Vid. G  E, E. (2007), La Administración Española, Aranzadi, Navarra,
p. 172.
LOS DESAFÍOS DEL DERECHO PÚBLICO EN EL SIGLO XXI
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pocas palabras la extraordinaria complejidad de la mutación social que expe-
rimentamos.
En el pensamiento de Bauman, el paso de una sociedad «sólida» a una
«líquida» se caracterizaría, en primer lugar, porque «las formas sociales (las
estructuras que limitan las elecciones individuales, las instituciones que sal-
vaguardan la continuidad de los hábitos, los modelos de comportamiento
aceptables) ya no pueden (ni se espera que puedan) mantener su forma por
más tiempo, porque se descomponen y se derriten antes de que se cuente con
el tiempo necesario para asumirlas y, una vez asumidas, ocupar el lugar que
se les ha asignado»2.
Los operadores del Derecho Administrativo somos testigos directos de esta
realidad. Al impacto mediático de una noticia sucede inmediatamente una
propuesta política de reacción normativa, propuesta que, o bien no llegará a
implementarse eclipsada por un nuevo impacto mediático y consecuente reac-
ción, o bien su implantación carecerá de la continuidad y coherencia suficiente
para alcanzar el efecto buscado.
Simultáneamente, la vorágine informativa y normativa desdibuja rápida-
mente los perfiles reconocibles de las instituciones existentes, ora porque
responden a necesidades o valores que al poco de surgir ya son considerados
caducos, ora porque la evolución económica y tecnológica evidencia sus vicios
e ineficiencias.
En el plano político, la globalización y la explosión de las tecnologías de
la telecomunicación provocan una creciente separación entre el poder y la
política. La nueva realidad muestra que gran parte del poder requerido para
actuar con eficacia se ha desplazado hacia espacios suprafronterizos. Hoy en
día, el poder para transformar la sociedad se encontraría allende la dimensión
territorial de la soberanía política y de las instituciones creadas precisamente
para tutelar el progreso social3.
La actualidad muestra descarnadamente la traslación de la soberanía hacia
los espacios difusos de los flujos de capitales y de la información. Ya no sólo
son los gestores de fondos y los bancos de inversión quienes determinan las
políticas públicas económicas decisivas para el sostenimiento del Estado del
2 B, Z. (2010), Tiempos líquidos, vivir en una época de incertidumbre, 3.º edición,
Tusquets Editores S.A., Barcelona, p. 7.
3 La pérdida de poder de las instituciones clásicas y la necesidad de reordenar o reconfi-
gurar éstas a raíz de la globalización e irrupción de las tecnologías de la comunicación ya han
dado lugar a las primeras reacciones en el seno de la UE, como la Resolución del Parlamento
Europeo sobre la Unión en un entorno mundial en mutación: un mundo más conectado, dispu-
tado y complejo [2015/2272(INI)], aprobada el 17 de febrero de 2016.

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