Vivencias profesionales de un Cónsul de España en Marruecos: Nador y Tetuan

España y marruecos en el centenario de la conferencia de AlgecirasSumario (2008)

Enlazado como:

Resumen


I. Introducción. -II. El Consulado en Nador. -III. Una parada de tránsito en Fez. -IV. El Consulado en Tetuán. -V. A modo de conclusión.

Ver el contenido completo de este documento

Extracto


Vivencias profesionales de un Cónsul de España en Marruecos: Nador y Tetuan

I. Introducción

Me ofreció el Director de este Seminario internacional, el Catedrático de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Universidad de Cádiz Alejandro del Valle, participar en el mismo y analizar aspectos que tuviesen que ver con las relaciones políticas entre España y Marruecos un siglo después de la Conferencia de Algeciras.

Contesté con una espontánea negativa, confesándole que estaba ahora totalmente alejado de la gestión política y plenamente entregado a la tarea consular. Sin embargo, ello me llevó a expresar mi disponibilidad a colaborar en el curso como actual Cónsul General de España en Tetuán con una, espero que amena, charla sobre mis vivencias profesionales en Marruecos durante los pasados meses. Acordamos, pues, el título de mi charla, que irá abandonando la temática casuística que analizaré, para profundizar en cuestiones cada vez más complejas desde un punto de vista bilateral y multilateral.

Pasaré, pues, a describirles la importancia que para cualquier estudio de las relaciones bilaterales entre España y Marruecos tienen los temas consulares. Lo digo totalmente convencido, sin querer en modo alguno colocar la función consular por encima de la siempre más trascendente tarea diplomática. Pero recordaré la siguiente anécdota, cuando era Embajador de España en Argelia. Mi colega francés, buen amigo, venía de visitar las tierras del sur de la mano del Protocolo argelino, dada la importancia histórica de Francia en Argelia como potencia co-lonizadora. Se organizó en su honor un gran encuentro con los Jefes de las Tribus Tuaregs que viven en aquellos desiertos. Me contó mi colega que al saludar a uno de ellos, después de ser presentado por el edecán argelino, como "Son Excellence, Monsieur l'Ambassadeur de France", su interlocutor no pudo reprimir una inmediata reacción y exclamó en voz alta: "Alors, sans doute vous devez connaître Monsieur le Consul!".

II. El Consulado en Nador

Hace pocos meses decidí embarcarme en esta trayectoria consular, ofreciéndome en pri...

Ver el contenido completo de este documento

Enlaces patrocinados




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. Todos los Derechos Reservados.

Contenidos en vLex España

Explora vLex

Para Profesionales

Para Socios

Compañía