Separación de mutuo acuerdo

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Autor:Mª del Rosario Villas, Pilar Luisa Sánchez
RESUMEN

El convenio regulador: Guarda y custodia de los hijos. Régimen de visitas. Atribución del uso de la vivienda y ajuar familiar. Contribución a las cargas familiares. Liquidación del régimen económico del matrimonio. Pensión compensatoria. Pensión de alimentos. -El proceso judicial: Demanda. Sentencia. -La reconciliación.

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No está de más decir que es el procedimiento más aconsejable y deseable no sólo por economía sino por su rapidez y sencillez, además de las ventajas que conlleva para la pareja en el plano psicológico y emocional.

El único requisito que la ley exige para separarse cuando los cónyuges han reconocido la conveniencia de que la separación es lo que más interesa a los dos es el de llevar casados más de un año, al objeto de que no se produzcan separaciones precipitadas.

    Para separarse de mutuo acuerdo es necesario llevar casados más de un año.

No es necesario alegar una causa de separación, únicamente es suficiente con que ambos cónyuges estén de acuerdo en poner fin a su convivencia en común y solicitarla los dos conjuntamente o uno con el consentimiento del otro, es decir, uno lo pide y el otro se adhiere a la petición.

La existencia de abogado y procurador es obligatoria, siendo aconsejable valerse de una sola defensa y representación, pues siempre saldrá más barato compartir los gastos que conlleva la separación.

    Es conveniente llevar un solo abogado y procurador pues siempre saldrá más barato compartir los gastos que conlleva la separación.

La tramitación del proceso de separación de mutuo acuerdo puede durar de mes a mes y medio desde que sePage 16 presenta la demanda ante el juzgado. Dependerá, en buena medida, del volumen de asuntos que tengan los juzgados.

Junto a la demanda de separación ha de acompañarse una propuesta de convenio regulador.

El convenio regulador

La experiencia nos demuestra que, aunque en un primer momento la pareja esté de acuerdo en cómo van a regular sus relaciones después de la separación, cuando se presentan en el despacho del abogado y llega la hora de dar los últimos retoques a los temas que han tratado, es cuando empiezan a surgir las diferencias, sobre todo cuando hay dinero de por medio, olvidándose de los puntos esenciales que han ido a aclarar o discutir, no siendo difícil que salgan a relucir hechos pasados; «lo que hiciste» o «lo que dejaste de hacer», «tu madre me dijo»... hacen las discusiones interminables y no contribuyen a resolver los problemas. No digamos ya cuando la pareja va acompañada de algún miembro de la familia. Ello no quiere decir que no quepan las rupturas civilizadas.

Aunque la intervención del abogado no es necesaria hasta el momento en que se presente la demanda ante el juzgado, su presencia es esencial, pues les informará de si los acuerdos tomados son posibles jurídicamente, sobre todo en el tema relativo a los hijos pues la Fiscalía de Menores que vela por los intereses de los menores puede oponerse a alguno de ellos, si cree que les perjudican.

    La intervención del abogado no es necesaria hasta el momento en que se presente la demanda ante el juzgado.

¿Qué es?

El convenio regulador es un documento en el que ambos cónyuges pactan de mutuo acuerdo las relaciones económicas, así como las relativas a los hijos en los casos de separación (Modelos núms. 4 a 7). Es obligatorio sólo cuando la separación es solicitada por ambos cónyuges o por uno con el consentimiento del otro.

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¿Qué debe contener?

En el convenio regulador deberán reflejarse los siguientes aspectos:

Guarda y custodia de los hijos

Quién se va a quedar con la guarda y custodia de los hijos, es decir, el cónyuge a cuyo cuidado van a quedar éstos. No hay que confundir la guarda y custodia con la patria potestad, que generalmente se concede a ambos progenitores y que se configura como el conjunto de derechos que la ley confiere a los padres sobre sus hijos y sobre sus bienes, conllevando, entre otras facultades, representar a los hijos, administrar sus bienes, etc.

Lo habitual es que los hijos queden bajo la guarda y custodia de la madre, sobre todo cuando aquéllos son menores de edad, ejerciendo ambos progenitores la patria potestad de forma compartida, y tomando ambos las decisiones importantes que puedan afectarlos.

    Patria potestad y guarda y custodia son conceptos diferentes que no debemos confundir.

Guardia y custodia compartida

Cabe acordar la guarda y custodia compartida alternándola por meses (por trimestres o durante el curso escolar uno y las vacaciones, otro, por ejemplo), en cuyo caso cada uno de los progenitores correrá a cargo con los gastos correspondientes a los hijos durante el tiempo que ostente la guarda y custodia. Sin embargo, los tribunales suelen rechazar este sistema compartido, estableciendo que sólo uno de los progenitores se haga cargo de los hijos, argumentando que los constantes cambios de domicilio pueden perjudicar a los menores al cambiarles de entornos familiares.

No es conveniente separar a los hermanos, aunque los tribunales han concedido tal medida en supuestos en que uno de los hijos estudia en la localidad donde reside el otro o cuando ya tienen cierta edad y pueden decidir por sí solos. En estos casos, deberá fijarse un régimen de visitas tal que permita que los hermanos se relacionen ampliamente.

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En todo caso, serán los tribunales los que consideren lo que es más conveniente para los menores.

Guardia y custodia a terceras personas

Excepcionalmente, la guarda y custodia puede encomendarse a otras personas, como, por ejemplo, a los abuelos, pero habrá de justificarse la medida. Cabe, también que se encomiende a instituciones públicas.

Régimen de visitas

Visitas

El régimen de visitas, comunicación y estancia de los hijos con el progenitor que no viva con ellos. Son los padres quienes conocen las ocasiones más propicias para establecer el régimen de comunicación con sus hijos, teniendo en cuenta que debe adecuarse a la edad y circunstancias (horario escolar, tiempo libre) de los menores. Así, por ejemplo, resultaría inútil fijar un régimen de visitas para una niña de quince años en el que deba ver al padre/madre que no vive con ella todas las tardes o todos los fines de semana; o, en el caso de bebés, es lógico que las visitas se limiten a las tardes y a los fines de semana.

    El régimen de visitas debe adecuarse a la edad y circunstancias de los menores.

Puede acordarse acumular ciertos períodos vacacionales, no dividiendo, por ejemplo, las vacaciones de Semana Santa, si uno de los progenitores vive en distinta localidad, sobre todo por la conveniencia de ahorrar gastos, incluso puede atribuirse la estancia de los hijos un año a un progenitor y otro al otro.

Como norma general suele establecerse el siguiente régimen de visitas:

    - Fines de semanas alternos, para permitir el disfrute de los días festivos a quien tiene la guarda y custodia.

    - Alguna tarde entre semana.

    - Mitad de los puentes.

    - Mitad de las vacaciones de Semana Santa y Navidad.

    - Un mes, como mínimo, en verano.

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Para evitar conflictos posteriormente, es conveniente especificar bien los días y las horas.

En cuanto a los mayores de edad, lo habitual es que decidan por ellos mismos al no estar sometidos a patria potestad.

Por lo que respecta a las comunicaciones telefónicas, suele establecerse un determinado día para que el padre hable con sus hijos, pudiendo hacerlo también otros días pero en términos razonables, y sin que sea obligado que los niños estén en su casa para atender las llamadas.

La atribución del uso de la vivienda y ajuar familiar

Lo habitual es atribuir el uso y disfrute de la vivienda a los hijos y al progenitor que conviva con ellos, incluso cuando la casa es propiedad exclusiva del que se marcha. Veamos las situaciones que pueden darse:

    * Si la vivienda es ganancial (pertenece a ambos por mitad) y no se tienen hijos suele concederse al más necesitado de protección por estar enfermo, contar con menos ingresos, etc.

    * Puede atribuirse al no propietario acordando un plazo máximo de uso y disfrute.

    * Aunque no es habitual...

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