Extracto
Prólogo
La función de un prólogo no es preescribir el contenido de un libro, ni aun en forma sintética, sino presentar al autor para destacar sus cualidades y las de su obra, pero, sobre todo, la razón de ser de ésta. No es, por ello, el prólogo irrelevante o —según ingeniosa frase— lo que se escribe después del libro, se coloca antes y no se lee ni antes ni después. Por el contrario, el prologuista suele aprovechar la obra en cuestión, para, no sólo comentar sus esencias, sino, en su caso, polemizar sobre ellas o incluso añadir algo de su propia cosecha. Así concebido, es verdad que un prólogo sería más bien un especie de epílogo "fuera de ordenación" En realidad, casi todo es lícito para este objetivo y tengo en el recuerdo recientes y magníficas muestras de la función prologal. Pero quizas es más recomendable ser consecuente con la obra prologada, ...
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