Los Países Bajos: una república nobiliaria (siglos XIV al XVII)

Anuario de Historia del Derecho EspañolNúm. LXXVI, Enero 2006Miscelánea

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Abogados Civil

Resumen


1. Países bajos, un territorio definido por su configuración en el tiempo y en el espacio. 2. La diversidad de los territorios de los países bajos y de su estructura institucional. 3. Los países bajos: herencia de la casa de Borgoña. 4. La conformación de una estructura nobiliaria de gobierno: la nobleza autóctona, fundamento político de los países bajos. 5. Un modelo nobiliario de gobierno para unos países bajos integrados en la hegemonía universal de los habsburgo. Nobleza que ocupa la gobernación de los territorios de los países bajos. Príncipes. Duques. Marqueses. Condes. Barones. Señores. Otros. Gobernadores de las provincias de los países bajos. Gobernadores capitanes generales. Caballeros del Toisón de oro de los países bajos. 1. Duque de Limburgo y Países de Outre-Meuse. 2. Duque de Luxembourg y Conde de Chiny. 3. Duque de Güeldres y Conde de Zutphen. 4. Conde de Flandes. 5. Conde de Hainaut. 6. Conde de Holanda, Zelanda, Utrecht, Frisia, Voorbe, La Drille. 7. Conde de Namur. 8. Conde de Artois. 9. Conde de Flandes. 10. Conde de Frisia. 11. Conde de Tournai, Tournaisis.

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Extracto


Los Países Bajos: una república nobiliaria (siglos XIV al XVII)

A José Antonio Escudero, cuya extraordinaria vocación de historiador europeo nos marcó un nuevo e inevitable desafío científico y vital.

Para el estudio de la nobleza española y la gobernación del imperio adquiere singular interés considerar la formación y el papel que la nobleza de los Países Bajos representa a lo largo de la historia medieval y moderna. La nobleza de los Países Bajos tiene especial importancia por cuanto la Casa de Borgoña se incorporó a los Habsburgo y los Habsburgo a su vez fueron los titulares del llamado Imperio Español, entre cuyos Estados se enumeran los antiguos territorios de los Países Bajos, cuya gobernación venía viendo realizada en buen medida por los linajes autóctonos que conformaron la nobleza de los Países Bajos.

Aunque la nobleza de los Países Bajos, salvo en aquellos territorios, no ocupará una posición de privilegio en el gobierno del Imperio Español, siendo tan sólo su papel importante en los reinados de Felipe I, del Emperador Carlos V y de Felipe II, a través de algunos de sus más significados representantes, sin embargo, merece una consideración especial tanto desde el punto de vista de la articulación de la nobleza como elite del poder en los diversos territorios de los Países Bajos cuanto por el peso específico que realizan en el juego de las instituciones territoriales y en la propio dominio de los Habsburgo, así como en la construcción independiente de las Provincias Unidas.

Por todo ello y tomando como punto de partida algunas referencias históricas realizamos el presente informe a modo de estudio histórico documentado como un elemento más para los estudios sobre la nobleza, la administración y el poder político que a lo largo de estos años hemos realizado y de los que des-tacamos fundamentalmente mi obra El Gobierno y la Administración Territorial de Castilla 1230-1474, editado hace ahora 30 años (Madrid, 1976), el estudio sobre la «Administración Central Castellana», publicado en el Anuario de Historia del Derecho; mi obra titulada El Gobierno del Imperio Español Madrid, 2002, y la reciente publicación Les élites de pouvoir; haute noblesse y gouvernement des territoires en France 1515-1715, publicada en su AHDE, 2004, a la que se agrega ahora el presente estudio Los Países Bajos: una Republica nobiliaria1.

1. Países bajos, un territorio definido por su configuración en el tiempo y en el espacio

La configuración política de los Países Bajos, desde las postreras fases de la Edad Media, obedece a una doble naturaleza, territorial y política, que determina una concepción y un ejercicio del poder sumamente distintivos, una concepción y un ejercicio del poder que constituyen el substrato del proceso histórico que conduce a la creación de la primera república de la Europa Moderna, pero también una república de carácter oligárquico: las Provincias Unidas.

En el ámbito territorial, los dominios neerlandeses no constituyen una realidad unitaria, no lo son culturalmente, pues integran ámbitos lingüísticos diversos, flamenco-neerlandés, francófono, frisón y alemán. Pero, sobre todo, no lo son política e institucionalmente.

La configuración de los territorios de los Países Bajos obedece a un proceso varias veces secular2. La Borgoña quedaría atribuida tras el Tratado de Verdun a Lothario, quedando una parte que va a ser llamada la Borgoña franca bajo el dominio de Carlos el Calvo. Esta Borgoña franca mantendría su autonomía constituida como una marca y posteriormente convertida en Ducado que pasaría a los Capetos bajo cuya dinastía se prolonga hasta la muerte de Eudes IV. En la Corona de Francia permaneció para pasar luego al rey Juan II de Francia, segundo esposo de Juana de Borgoña, quien el 6 de septiembre de 1363 tomaba posesión del territorio en virtud de su condición de feudo vacante, invistiendo en él a su hijo Felipe de Valois -el Atrevido-, quien ya poseía en feudo la alta Borgoña por concesión del emperador Carlos IV.

Conviene recordar que aquella concesión se realizaba en apanaje y por tanto que a falta de heredero varón volvería a la corona real de Francia. Los «apanajes» habían tenido su origen en un testamento de Luis VIII de Francia realizado en 1225, quien había dotado a los tres hermanos menores de su here-dero, el futuro San Luis, con algunos de los territorios adquiridos después de Felipe Augusto, y esta referencia a la condición de apanaje de Borgoña es esencial para comprender como la muerte de Carlos el Temerario -Nancy, 1477- Borgoña volverá al Rey de Francia.

En el ámbito neerlandés, y sobre todo en Flandes, Brabante y Holanda, el «Renacimiento» comercial y mercantil de los siglos xi y xii había impulsado el desarrollo de prósperas urbes, como Amsterdam, Brujas, Amberes, Gante, Bruselas, Lovaina o Ypres. Sin embargo, su posición institucional era diversa. Los territorios del Norte est...

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