Obligaciones Sociales y Laborales

Autor:Francisco de Quinto
EXTRACTO GRATUITO

La Seguridad Social se concibe como un sistema de aseguramiento a través del cual el Estado garantiza a las personas comprendidas en su campo de aplicación, por realizar una actividad profesional, o por cumplir los requisitos exigidos en la modalidad no contributiva, así como a los familiares o asimilados que tuvieran a su cargo, la protección adecuada en las contingencias y situaciones que la ley define.

El empresario es el responsable último del cumplimiento de la legislación que regula las aportaciones al sistema de la Seguridad Social, en calidad de responsable de sus empleados. Además, del hecho de que el empresario contrata a trabajadores, se derivan ciertas obligaciones sociales y laborales que van más allá del cumplimiento con la Seguridad Social.

En este capítulo expondremos estas obligaciones, haciendo hincapié en los casos más usuales y relevantes.

8.1. Obligaciones respecto de la Seguridad Social

  1. Obligaciones dentro del sistema de seguridad social.

    Previamente al desarrollo de las concretas obligaciones que corresponden al empresario en el marco de la Seguridad Social, es preciso detenerse mínimamente en el concepto de Seguridad Social, y la estructura general del sistema que conforma la Seguridad Social.

    La seguridad social se concibe como un sistema donde coexisten:

    1. un RÉGIMEN GENERAL, previsto para trabajadores por cuenta ajena.

    2. varios REGÍMENES ESPECIALES - Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, Régimen Especial Agrario, Régimen Especial de Empleados de Hogar, Régimen Especial de Minería del Carbón, Régimen Especial de Trabajadores del Mar) cada uno de ellos con un campo de aplicación subjetiva.

    3. Dentro de los distintos regímenes (el general o los especiales) podrán establecerse SISTEMAS ESPECIALES, que implican ordenaciones especiales de aspectos referidos a encuadramiento, afiliación, forma de cotización o recaudación.

      Una determinada acción protectora concepto que incluye:

    4. las CONTINGENCIAS o situaciones de riesgo susceptibles de protección: maternidad, enfermedad común o profesional, accidentes laborales o no, situaciones de incapacidad temporal, invalidez, jubilación, desempleo, muerte, supervivencia, otras situaciones de desprotección por la edad o la invalidez, etc.

    5. y las PRESTACIONES establecidas para hacer frente a dichas situaciones: asistencia sanitaria, recuperación profesional, prestaciones económicas, prestaciones familiares por hijos a cargo, prestaciones de servicios sociales.

      Con carácter general, las obligaciones inherentes al empresario en el sistema de la Seguridad Social son las siguientes:

      - Inscripción de la empresa en la Seguridad Social (para empresarios individuales o empresas -personas jurídicas que vayan a contratar trabajadores-, además de ciertas obligaciones anejas a la inscripción: opción de protección de la contingencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y opción de cobertura de las prestaciones económicas por incapacidad temporal.

      - Afiliación (si se trabaja por primera vez) y/o Alta en el Régimen correspondiente de la Seguridad Social.

      - Cotización en el Régimen correspondiente de la Seguridad Social.

      Asimismo, son obligaciones ante la Seguridad Social, aunque no afectan propiamente a la fase de creación de la empresa, las siguientes:

      - Comunicación de Variaciones de datos y Bajas de trabajadores.

      - Comunicación de Variaciones de datos y Cese de la empresa.

      Como veremos, el cumplimiento de algunas de esas obligaciones podrá efectuarse a través de medios telemáticos (Sistema RED - REMISIÓN ELECTRÓNICA DE DATOS-), siendo en algunos supuestos obligatorio para determinadas empresas hacerlo por la mencionada vía.

  2. Regímenes.

    2.1. Régimen General de la Seguridad Social:

    El Régimen General constituye el núcleo central del Sistema y comprende esencialmente a los trabajadores por cuenta ajena de la industria y de los servicios.

    Estarán obligatoriamente incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social los trabajadores por cuenta ajena o asimilados comprendidos en el apartado l.a) del artículo 7.° de la LGSS , es decir los trabajadores por cuenta ajena que presten sus servicios en las condiciones establecidas por el artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores en las distintas ramas de la actividad económica o asimilados a ellos, bien sean eventuales, de temporada o fijos, aun de trabajo discontinuo, e incluidos los trabajadores a domicilio, y con independencia, en todos los casos, de la categoría profesional del trabajador, de la forma y cuantía de la remuneración que perciba y de la naturaleza común o especial de su relación laboral. Y que no estén incluidos en un Régimen Especial.

    Estarán incluidos en este régimen, entre otros:

    • Los trabajadores españoles por cuenta ajena de la industria y los servicios y asimilados a los mismos que ejerzan normalmente su actividad en territorio nacional.

    • Los trabajadores por cuenta ajena y los socios trabajadores de sociedades mercantiles capitalistas, aún cuando sean miembros de su órgano de administración, si el desempeño de este cargo no conlleva la realización de las funciones de dirección y gerencia de la sociedad ni posean su control.

    En ambos casos se presumirá, salvo prueba en contrario, que el trabajador posee el control efectivo de la sociedad cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

    • Que, al menos, la mitad del capital social para la que preste sus servicios esté distribuido entre socios, con los que conviva y a quienes se encuentre unido por vínculo conyugal o de parentesco por consanguinidad, afinidad, o adopción, hasta segundo grado.

    • Que su participación en el capital de la sociedad sea igual o superior a la tercera parte del mismo.

    • Que su participación en el capital social sea igual o superior a la cuarta parte del mismo, si tiene atribuidas funciones de dirección y gerencia de la sociedad.

    Los socios trabajadores de las sociedades laborales, cualquiera que sea su participación en el capital social dentro de los límites establecidos en el art. 5 de la Ley 4/97 de Sociedades Laborales, y aún cuando formen parte del órgano de administración social, tendrán la consideración de trabajadores por cuenta ajena a efectos de su inclusión en el Régimen General o Especial de la Seguridad Social que corresponda por razón de su actividad, y quedarán comprendidos en la protección por desempleo y en la otorgada por el Fondo de Garantía Salarial, cuando estas contingencias estuvieran previstas en dicho Régimen.

    Cuando dichos socios por su condición de administradores sociales realicen funciones de dirección y gerencia de la sociedad, siendo retribuidos por el desempeño de este cargo estén o no vinculados simultáneamente a la misma mediante relación laboral común o especial, o cuando por su condición de administradores sociales realicen funciones de dirección y gerencia de la sociedad y simultáneamente estén vinculados a la misma mediante relación laboral de carácter especial del personal de alta dirección, se asimilarán a trabajadores por cuenta ajena, a efectos de inclusión en el Régimen de la Seguridad Social que corresponda, con exclusión de la protección por desempleo y de la otorgada por el Fondo de Garantía Salarial, siempre que su participación en el capital social junto con la de su cónyuge y parientes por consanguinidad, afinidad o adopción hasta el segundo grado con los que conviva sea inferior al cincuenta por cien, o acredite que el ejercicio del control efectivo de la sociedad requiera el concurso de personas ajenas a las relaciones familiares.

    Los trabajadores españoles no residentes en territorio nacional, en determinados supuestos (funcionarios o empleados de organismos internacionales, españoles no funcionarios contratados al servicio de la Administración española en el extranjero, etc.)

    Los extranjeros con permiso de residencia y de trabajo en España que trabajen por cuenta ajena en la industria y los servicios y ejerzan su actividad en territorio nacional. Los trabajadores comunitarios no necesitan permiso de trabajo.

    Como asimilados a trabajadores por cuenta ajena, con exclusión de la protección por desempleo y del Fondo de Garantía Salarial, los consejeros y administradores de sociedades mercantiles capitalistas siempre que no posean el control de éstas, cuando el desempeño de su cargo conlleve la realización de las funciones de dirección y gerencia de la sociedad, siendo retribuidos por ello o por su condición de trabajadores de la misma.

    En la extensión del campo de aplicación del Régimen General se hace mención, junto a las personas que tienen la condición de trabajadores por cuenta ajena, de otros a ellos asimilados, entendiendo por tales aquellos que en lo sucesivo y por razón de su actividad sean objeto, por Real Decreto, a propuesta del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, de la referida asimilación.

    Las asimilaciones más importantes llevadas a cabo, han sido:

    - Los reclusos que realicen trabajos penitenciarios retribuidos. Esta asimilación realizada por Decreto 573/1967, de 16 de marzo, tiene hoy rango constitucional (artículo 25.2) y ha sido recogida en la Ley Orgánica General Penitenciaria 1/1979, de 26 de septiembre, y desarrollado por el Real Decreto 782/2001, de 6 de julio, por el que se regula la relación laboral de carácter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protección de seguridad social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad, que determina que los internos trabajadores sujetos a la relación laboral especial penitenciaria quedarán incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social.

    - Los clérigos diocesanos de la Iglesia Católica. Su inclusión es limitada, ya que no son objeto de cobertura las prestaciones de incapacidad temporal, maternidad, recuperación profesional, protección a la familia y desempleo, y se consideran,...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA GRATIS