Resumen
1.- Planteamiento general. - 2.- Clases de garantía. - 2.- Garantías Institucionales. Defensor del Pueblo. - 3.- El M. Fiscal como Defensor del ciudadano en la protección de sus derechos fundamentales ante y en el proceso. -4.- La defensa y garantía de los derechos de las personas mayores, en la labor cotidiana de los notarios y fiscales. ¿Comienzo y fin de la protección?
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Extracto
"La garantía y protección de los derechos de las personas mayores".
Ilmo. Sr. Decano del Colegio Notarial de Sevilla, señoras y señores, compañeras y compañeros:
Quisiera agradecerles, en primer lugar, a todos ustedes, su asistencia, y a la Academia del Notariado de Sevilla y a su Presidente D. Javier Manrique Plaza, la invitación a participar en este curso. Doy también las gracias a D. Rafael Leña con quien comparto desde la Fundación Aequitas inquietudes y esperanzas, para que las personas que con capacidades diferentes afrontan en su día a día una realidad llena de dificultades, puedan tener desde el colectivo del Notariado y del Ministerio Fiscal la mejor garantía y protección de sus derechos. Es para mi un honor dirigirme a ustedes para abordar un tema de actualidad como es la problemática jurídica y social de las personas mayores, y su incidencia en la labor profesional de nuestros respectivos colectivos. 1.- Planteamiento general. Los profundos cambios demográficos y sociales están produciendo en España, un incremento progresivo de la población de las personas mayores, duplicándose la población de más de 65 años, que ha pasado en los últimos 30 años, de 3,3 millones de personas en 1970 (un 9,7 por ciento de la población total) a más de 6,6 millones en 2000 (16,6 por ciento), manifestándose un nuevo fenómeno demográfico denominado envejecimiento del envejecimiento , es decir, el aumento del colectivo de población con edad superior a 80 años, que se ha duplicado en sólo veinte años. Ambas cuestiones conforman una nueva realidad de la población mayor que conlleva problemas de dependencia en las últimas etapas de la vida para un colectivo de personas cada vez más amplio. Estudios recientes1, ponen de manifiesto la clara correlación existente entre la edad y las situaciones de discapacidad, como muestra el hecho de que más del 32% de las personas mayores de 65 años tengan algún tipo de discapacidad, mientras que este porcentaje se reduce a un 5% para el resto de la población. Debe añadirse a esta realidad, derivada del envejecimiento, la dependencia por razones de enfermedad y otras causas de discapacidad o limitación, que se ha incrementado en los últimos años por los cambios producidos en las tasas de supervivencia de determinadas enfermedades crónicas y alteraciones congénitas y, también, por las consecuencias derivadas de los índices de siniestralidad vial y laboral. Sin embargo, años después de 2010 llegarán a edades posteriores a los 65 años las generaciones del baby-boom, lo que se traducirá en un fuerte crecimiento de la población mayor de 65 años. Para esta fecha, las generaciones "más vacías , nacidas durante la guerra han superado los setenta años, y son las generaciones de mediados de los cuarenta, algo más llenas, las que están accediendo a las primeras edades de la vejez, comenzando nuevamente a ensanchar la pirámide de mayores por la base. Este proceso es sólo un ligero aviso de lo que ocurrirá de forma mucho más notoria entre los años 2022 y 2041, años en los que accederán a la vejez y la irán llenando las generaciones más numerosas de nuestra historia. Por eso, los años 2010 y 2041 pueden representar dos de los escenarios de vejez más alejados que nos vayamos a encontrar en el siglo XXI. El primero, con las generaciones más vacías del siglo veinte ocupando las edades más jóvenes y generalmente más numerosas, representará una de las vejeces más vacías que vayamos a conocer en el futuro próximo. El segundo, con las últimas generaciones del baby-boom en las primeras edades tras los 65 años, y las primeras generaciones llenas de este proceso ya con noventa años de edad, presentará una de las vejeces más llenas y numerosas que nos esperen en el futuro. Mirando todavía un poco mas allá, aunque sólo sea como ejercicio, llegado el año 2040 se pueden intuir situaciones mucho mas preocupantes, dado que en esa fecha empezarán a llegar a edades de jubilación las primeras generaciones de inmigrantes, lo que podría afectar de forma muy diversa a la futura población mayor, según el nivel de retorno que se produzca. La ONU2 ha advertido recientemente a España de que en 35 años tendrá la población más envejecida del mundo y que el número de personas mayores de 60 años se triplicará en el planeta en 2050, superando por primera vez la de niños. Sin embargo, las edades de la mujer y del hombre ya no son ni suponen lo que eran. En la actualidad se suelen superan los 60 años en plenitud de facultades, se cuestiona la edad de jubilación y con la ayuda de la medicina, las fronteras impuestas por la edad se están difuminando. Una de las razones evidentes de este cambio es el aumento de la esperanza de vida, que según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 2004 3, se situaba para los varones españoles en los 77 años y para las mujeres en 83 años, señalando los expertos que en la actualidad, una persona de 60 años es lo que tiem...Ver el contenido completo de este documento
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