Medidas para evitar la contaminación invisible por ruido y radiaciones

Revista de Derecho Urbanístico y Medio AmbienteNúm. 193, Abril 2002

Enlazado como:

Resumen


S U M A R I O

1. EL PROBLEMA DE LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE.

2. CARACTERÍSTICAS.

3. ENTORNO NATURAL Y ENTORNO URBANO.

4. PRIMERA MEDIDA: AFLORAR LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE.

5. SEGUNDA MEDIDA. IDENTIFICAR LA PREOCUPANTE.

6. TERCERA MEDIDA:

CONOCER SOLUCIONES Y EXPERIENCIAS AJENAS.

7. CUARTA MEDIDA:

GENERAR SOLUCIONES PROPIAS (NUEVAS, Y NO TAN NUEVAS).

8. QUINTA MEDIDA:

ALLEGAR LOS MEDIOS.

9. SEXTA Y ÚLTIMA MEDIDA: HACER ACEPTABLE SOCIALMENTE LA IMPLEMENTACIÓN DE LAS MEDIDAS.

10. COMENTARIO FINAL Y CONCLUSIONES.

Ver el contenido completo de este documento

Extracto


Medidas para evitar la contaminación invisible por ruido y radiaciones

1. EL PROBLEMA DE LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE

La mayor parte de la contaminación que nos rodea se ve. En el suelo, en el agua, en el aire. Y la que no se ve, se huele o se percibe por las reacciones de nuestro cuerpo (estornudamos, la piel se irrita...). Pero hay una contaminación moderna que no se ve, que nos llega a través de ondas electromagnéticas, y que está levantando cada vez mayor alarma social: la producida por radiaciones. Hoy nos preocupan las radiaciones electromagnéticas porque sabemos que transmiten energía y que esta energía penetra en nuestro organismo. No tenemos seguridad de que causen daño, pero el principio de precaución nos advierte de que «algo debemos hacer» para sentirnos tranquilos1. Ante una contaminación invisible que llega a todas partes, que atraviesa paredes y que no se nota, ¿qué puede ser ese «algo» que sabemos debemos hacer?; y, al propio tiempo, ¿quién debe hacerlo? De nuestras autoridades locales esperamos mucho, aunque sabemos que no están solas ni pueden solucionar todos los problemas por sí mismas. En las últimas semanas hemos visto a nuestros gobiernos municipales y autonómicos reaccionando frente a emisiones radioeléctricas indeseadas con la prontitud que les aporta su cercanía a los ciudadanos. Es hora de analizar con más sosiego las responsabilidades que les incumben.

La transmisión de energía a nuestros cuerpos a través de ondas no sucede sólo en el oscuro mundo del espectro electromagnético. También las ondas sónicas llevan energía y también estamos cada vez más preocupados por los efectos del ruido sobre la salud. El ruido en niveles elevados puede transmitir tanta o más energía que una antena de comunicaciones móviles y sus efectos sobre la salud son muy claros: alteraciones del sueño, de la tensión arterial, del apetito... Es ésta otra contaminación invisible que amenaza ?y, más exactamente, atenaza? a nuestras ciudades. Llevamos decenios luchando contra el ruido en las ciudades y éste crece inexo-rablemente2; ha llegado el momento en que también aquí «algo» debemos hacer, puesto que necesitamos invertir el proceso de incremento del ruido urbano; de nuevo, no sabemos qué puede ser ese «algo», aunque esta vez tenemos claro que los llamados a actuar son los responsables de las Administraciones territoriales más cercanas al fenómeno urbano: la municipal, la metropolitana ?donde existan? y la autonómica; en materia de ruido, su responsabilidad es indudable3.

En los m...

Ver el contenido completo de este documento

Enlaces patrocinados




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. Todos los Derechos Reservados.

Contenidos en vLex España

Explora vLex

Para Profesionales

Para Socios

Compañía