Comentario al Artículo 1398 del Régimen económico matrimonial, sobre composición del pasivo - Sección 5a. De la disolución y liquidación de la sociedad de gananciales - Capítulo IV. De la sociedad de gananciales - Título III. Del régimen económico matrimonial - Régimen económico matrimonial. Comentarios a los artículos 1315 a 1444 de Código Civil - Libros y Revistas - VLEX 53418282

Comentario al Artículo 1398 del Régimen económico matrimonial, sobre composición del pasivo

Autor:Carlos Vázquez Iruzubieta
Cargo del Autor:Abogado
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Es el pasivo de la sociedad, el conjunto de cargas que gravan los bienes y las obligaciones pendientes de ser atendidas por no haber vencido todavía o que, vencidas, no han sido aún pagadas. Son cargas que gravan los bienes sin ser cargas familiares, porque éstas pesan virtualmente como obligaciones básicas del matrimonio. Las cargas familiares existen como deber legal y pesan sobre la sociedad conyugal como gastos fijos; mientras que las cargas societarias son todas las obligaciones que cualquier tipo que están pendientes y deben ser atendidas por el patrimonio consorcial.

Si se hubiera optado por una técnica descarnada y conceptual habría bastado el texto del ap. 1, que describe en su totalidad el concepto de pasivo social, ya que los demás apartados no hacen otra cosa que dar ejemplos de ese concepto general y básico. Sin embargo, tras ese afán de enumerar, no se encuentran soluciones a problemas que plantea la ley sin resolverlos. Por ejemplo: el ap. 2 se refiere a la obligación de restituir los bienes privativos gastados o perdidos por su uso a favor de la sociedad. En vista de que no pueden ser devueltos, la masa consorcial tiene la obligación de restituir su valor, que siempre será actualizado al momento de la liquidación.

En cuanto a la restitución de los bienes deteriorados el Código se limita a decir que igual regla se aplicará en tales casos pero sin especificar si el importe del reintegro debe ser hecho teniendo en cuenta la diferencia del valor del bien con relación a su deterioro, o si la obligación consiste simplemente en indemnizar por el deterioro. Porque si se trata, por ejemplo, del uso prolongado de un inmueble, hay dos modos de indemnizar los deterioros: de una parte, calcular el valor de ellos para pagar lo que costaría rehacer lo destruido y dejar el inmueble en las mismas condiciones en que se encontraba antes de empezar a ser usado por la sociedad ganancial; y de otra parte, sumar a este cálculo la depreciación que sufre el inmueble no obstante ser refaccionado o precisamente por ello, al haber perdido, no sus condiciones de habitabilidad, sino la identidad y nobleza de su construcción originaria. Dicho de otro modo, el Código no aclara si la indemnización alcanza sólo al precio del deterioro o incluye también la pérdida del valor del bien a causa del deterioro sufrido. En ciertos bienes muebles como los automóviles, por ejemplo, esta diferencia puede ser apreciada con mayor claridad, porque no vale lo mismo un coche de marca usado, que ese mismo coche, con el mismo uso, pero reparado por haber sufrido un accidente; en este último caso, aunque pudiera aparentemente estar en mejores condiciones tras la reparación, su precio es menor por carecer sus componentes físicos de su identidad original.

En cuanto al ap. 3, en su período final establece el principio general de que forman el pasivo de la sociedad todo crédito de los cónyuges contra ésta. En la parte inicial del apartado, en cambio, se da el ejemplo de los importes actualizados de dinero pagado por uno de los cónyuges con su propio patrimonio y con cargo a la sociedad de gananciales. O sea: primero el ejemplo, y a continuación el principio general.

La comunidad de gananciales se disuelve ipso iure por la sentencia de separación conyugal, tal como disponen los arts. 95 y 1392 CC . Disuelta la sociedad (comunidad) se procederá a su liquidación, según dispone el art. 1396 CC , que comprende las operaciones de inventario (arts. 1397 y 1398 CC ), pago de deudas (arts. 1399 y ss. CC ) y división y adjudicación de los gananciales (arts. 1404 y ss. CC ). El art. 1410 CC hace una remisión, como normativa supletoria, a la de partición y liquidación de la herencia, remisión que es de derecho material, no de derecho procesal y, por tanto, el procedimiento judicial, si hay controversia, no será el juicio de testamentaria, sino el proceso declarativo ordinario (TS 1ª, S. 14 jul 1994, 15 jul 1998).

Si bien es cierto que tanto antes de la celebración del matrimonio como con posterioridad al mismo, los cónyuges pueden acogerse al régimen económico matrimonial que estimen más conveniente, cuando aquél se hubiera contraído bajo el de la sociedad de gananciales, la sustitución de tal régimen, constante el matrimonio, por el de separación de bienes, exige se proceda a su liquidación, conforme el art. 1396 CC establece, previa la formalización del oportuno inventario del activo y pasivo de la sociedad, en cuyo pasivo habrán de integrarse, a la luz del art. 1398.1 CC , el importe de "las deudas pendientes a cargo de la sociedad", cuyo prioritario pago impone el art. 1399 CC , y una vez abonadas las deudas de la sociedad conyugal, se dividirá el remanente entre los cónyuges adjudicándose por mitad, tal como establece el art. 1404 CC (TS 1ª, S. 26 ene 1985).

No puede aplicarse el art. 1398.3 CC , ni ninguno del Capítulo IV del Libro IV del referido texto legal "De la Sociedad de Gananciales", hablando en términos generales, a los gastos producidos después de la disolución de la sociedad de gananciales, ya que los preceptos del CC citados han de aplicarse a los gastos anteriores, que es cuando los mismos son deudas de la sociedad de gananciales y no pueden constituir gravamen de las mismas los gastos producidos después de su disolución (AP Madrid, Secc. 1ª, S. 15 mar 1990).

Sólo se probó la existencia de pagos parciales de la vivienda familiar, por lo que le corresponde al cónyuge que los hizo un crédito a su favor. Dado que en el caso no se ha producido con la rigurosidad jurisprudencial exigida la prueba de que la vivienda...

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